A cielo abierto
Hublot demuestra con el nuevo Big Bang Sapphire Sky Blue su dominio en la manufactura de piezas realizadas en cristal de zafiro.
Y es que no es cualquier cosa producir cajas con este material.
La complejidad comienza desde el proceso mismo de elaboración del cristal, pues requiere la utilización de cámaras especiales en donde se calienta polvo de óxido de aluminio a una temperatura superior a los 2,000 grados centígrados.
Con esta temperatura, el polvo se vuelve líquido y entra en contacto con fragmentos diminutos de zafiro real –al que se le denomina “cristal semilla”–, colocado sobre una base de cerámica.
Este proceso provoca que el líquido se solidifique de inmediato, copiando exactamente la estructura química del cristal semilla .
De esta forma, al liberar lentamente el óxido de aluminio derretido, se logra “crecer” poco a poco el cristal, hasta la obtención de un cilindro sólido que sirve como base para el mecanizado de las cajas.
Tan solo este proceso inicial puede llevar semanas.
El propio moldeado del cristal resultante implica también un enorme reto, pues el material es tan duro, que esculpirlo solo es posible mediante un alambre fino de acero impregnado de manera constante con una pasta de polvo de diamante.
El cristal de zafiro tiene una dureza de 9 Mohs (en comparación con el acero, que tiene 5, y el diamante, que tiene 10); por esto, la única forma de cortarlo es mediante polvo de diamante.
Hublot lleva un paso más allá este proceso, al añadir metales como cromo o hierro en el proceso de fundición para obtener cristal de zafiro de diferentes tonalidades cromáticas.
Arquitectura y tonalidad En el Big Bang Sapphire Sky Blue , tanto la caja como el bisel están esculpidos en cristal de zafiro de color azul cielo translúcido.
El bisel, fiel al ADN de la marca, está asegurado mediante seis tornillos de titanio en forma de “H”.
La arquitectura esqueletada del movimiento, que está inspirada en la estética de los juegos de construcción meccano, deja al descubierto, tanto por el frente como por el fondo, detalles como el volante y el espiral, el tren de engranes, el sistema dual de indicación de reserva de marcha e, incluso, los muelles reales de los dos barriletes, por debajo del logo de la compañía y en la parte inferior derecha de la esfera.
Elementos como los puentes, claramente visibles en el fondo del reloj, o la platina esqueletada, han sido tratados mediante PVD (Deposición Física de Vapor) para darles esa tonalidad azul cielo mate tan particular, que hace juego con el color translúcido de la caja y el bisel.
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