Remesas, exportadores y turismo: las tres víctimas del superpeso
El peso mexicano se consolidó por debajo de las 17 unidades por dólar , en niveles no vistos en más de dos años.
La apreciación mejora el poder de compra de quienes reciben ingresos en pesos y adquieren bienes, servicios o insumos ligados al dólar, pero reduce el valor en moneda nacional de las remesas , presiona los márgenes de algunos exportadores y encarece México para los turistas extranjeros.
El Banco de México fijó el viernes 21 de agosto el tipo de cambio FIX en 16.9018 pesos por dólar, después de que el cierre de la jornada previa se ubicó en 16.9573.
Al cierre de este martes, la paridad se ubicó en 16.94 pesos. ¿Cómo afecta la fortaleza del peso mexicano a los precios? La apreciación acumulada en 2026 ronda el 6%, apoyada en un dólar global más débil y en un diferencial de tasas que todavía favorece a México.
Paul Sanche, estratega de Inversión y Mercados Latinoamericanos en Capitaria, señaló en un análisis que también ha contribuido una economía mexicana que se ha mostrado más resistente de lo esperado.
La combinación permitió al peso alcanzar niveles que no se observaban desde hacía más de dos años.
El mercado comienza además a asumir que una parte de esta fortaleza podría extenderse.
La encuesta de expectativas de Citi del 20 de agosto redujo la mediana esperada para el cierre de 2026 a 17.68 pesos por dólar, desde 17.90 previamente, mientras que para 2027 pasó de 18.50 a 18.24.
Pero la pregunta para los hogares y las empresas ya no es únicamente hasta dónde puede apreciarse el peso, sino quién se beneficia realmente de un dólar debajo de 17 y quién comienza a perder.
Para una persona cuyos ingresos están denominados en pesos, la ganancia es evidente cuando debe comprar en dólares.
Un desembolso de 1,000 dólares representa ahora cerca de 16,900 pesos; con un tipo de cambio de 18.70 habría requerido unos 18,700 pesos.
La diferencia puede trasladarse también a productos con un elevado componente importado, aunque el efecto sobre los precios que pagan los consumidores mexicanos no ocurre de manera automática.
Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, explica que una apreciación de 10% en el último año no significa que los precios deban caer en la misma proporción, porque el tipo de cambio es solamente uno de los componentes de los costos empresariales.
Salarios, logística, márgenes comerciales y contratos se ajustan a velocidades distintas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en expansion.mx — el contenido pertenece a Expansión (Economía).