Zuckerlandia se desquebraja. El juicio contra el modelo de negocio de Meta
La base jurídica del macrojuicio El martes 18 de agosto comenzó en el Tribunal Federal de Distrito de Oakland, California, el juicio contra Meta Platforms.
La causa está a cargo de la jueza de distrito Yvonne Gonzalez Rogers y apunta contra la compañía propietaria de Facebook, Instagram, WhatsApp, Threads, Messenger y Meta Horizon/Quest.
La acusación, encabezada por fiscalías estatales de Estados Unidos (entre ellas las de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey), sostiene una imputación de enorme gravedad: Facebook e Instagram habrían incorporado deliberadamente mecanismos adictivos para captar y retener la atención de niños y adolescentes, pese a conocer de antemano los posibles daños psicológicos asociados.
El macrojuicio impulsado por fiscales generales de Estados Unidos y por numerosos distritos escolares se apoya en una tesis jurídica concreta: Meta no solo habría gestionado plataformas digitales, sino productos potencialmente defectuosos con efectos sobre la salud pública.
Del proceso podrían derivarse indemnizaciones multimillonarias y medidas cautelares dirigidas al diseño de los productos de Meta.
Entre ellas figuran la eliminación del scroll infinito, la desactivación de notificaciones nocturnas para menores, el endurecimiento de la verificación de edad o la restricción de algoritmos considerados adictivos.
Las leyes de protección al consumidor permiten imponer multas y exigir cambios concretos en el funcionamiento de una plataforma.
Sin embargo, no contemplan la partición estructural de una empresa como remedio legal frente a daños de diseño o de salud mental.
En noviembre de 2025, el juez federal James Boasberg falló a favor de Meta y rechazó la petición de la FTC de dividir la empresa.
El tribunal concluyó que la Comisión no logró demostrar que Meta mantuviera entonces un monopolio en el mercado de redes sociales, en parte por la creciente presión competitiva de plataformas como TikTok y YouTube.
Aunque la FTC apeló la decisión, la posibilidad de una fragmentación forzosa de Meta se ha reducido de forma considerable.
Con la vía antimonopolio debilitada en los tribunales, los procesos por diseño adictivo y daños a la salud mental se han convertido en la amenaza jurídica más concreta para forzar cambios profundos en la arquitectura de los productos de Meta.
Los Facebook Papers y la ruptura del relato corporativo El macrojuicio que hoy enfrenta Meta difícilmente habría adquirido su actual fuerza probatoria sin la intervención de Frances Haugen.
Haugen, ingeniera de datos y científica de la computación estadounidense, trabajó entre 2019 y 2021 como gestora de productos en el equipo de Integridad Cívica de Facebook.
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