Sobrará trabajo y faltarán trabajadores
Cuando platico con amigos jóvenes (afortunadamente tengo algunos) que están iniciando sus estudios universitarios o su primer trabajo, siempre me pregunto si lo que aprenden o lo que trabajan les servirá en un futuro no muy lejano.
Recientemente, un artículo publicado por McKinsey me hizo reflexionar sobre el tema; aquí algunas ideas.
El estudio: Workforce in motion, analiza el mercado laboral de Estados Unidos hacia 2035 y desmiente al profeta de redes sociales que anuncia el desempleo universal.
La automatización podría eliminar la demanda de 36 millones de empleos, pero la economía podría generar más de 41 millones.
Habrá más trabajo que trabajadores, entre otras cosas porque la población envejece.
Los autores lo resumen así: “El reto de la próxima década es la movilidad, no la escasez”.
Ahí está la letra pequeña.
Unos 11 millones de personas, 7% de la fuerza laboral, tendrían que cambiar de ocupación por completo: 770 mil saltos al año, 3.6 veces el ritmo histórico.
Y no durante una pandemia de dos años, sino durante una década.
Sólo uno de cada siete trabajadores tiene un camino directo hacia los empleos que crecen, sin reentrenarse mucho ni perder ingreso.
Cuatro de cada diez enfrentan uno sinuoso, y casi la mitad uno sin pavimentar: grandes brechas de habilidades, títulos que no tienen, años de preparación.
Que exista el empleo no significa que exista el camino para llegar a este.
Los empleos que crecen pagan mejor (casi 60% estaría en los dos niveles salariales más altos), pero piden más: 68 habilidades en promedio contra 47 de los que declinan; 84% requiere estudios superiores y 85% exige algún certificado o credencial.
El cajero o la asistente administrativa tienen talento; lo que muchas veces les falta es el papel que lo acredite.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.