NosotrAs somos amazonas: fuertes desde el alma
Nos llamaron débiles durante demasiado tiempo.
Tal vez por eso una de las cosas más poderosas que puede descubrir una mujer es que la fuerza siempre estuvo dentro de ella; solo necesitaba aprender a entrenarla.
Durante los últimos diez años he tenido la oportunidad de acompañar a cientos de mujeres en un espacio que, para mí, ha terminado siendo mucho más que un gimnasio.
Como entrenadora, he visto cómo una mujer cambia cuando descubre que su cuerpo es capaz de hacer mucho más de lo que alguna vez creyó.
Hoy estamos comenzando a mirar el cuerpo femenino desde otra perspectiva.
Cada vez damos mayor importancia al desarrollo y conservación de la masa muscular, no solo para ser más fuertes, sino para favorecer nuestra salud metabólica, nuestra autonomía y nuestra capacidad de mantenernos funcionales a lo largo de los años.
En las mujeres, cuidar la masa muscular cobra todavía más relevancia.
Nuestro cuerpo atraviesa cambios hormonales que hacen aún más importante entrenar fuerza, mantener músculo y construir reservas de capacidad física que nos permitan envejecer con mayor salud, independencia y calidad de vida.
Durante mucho tiempo, esta visión estuvo en segundo plano.
Hoy podemos actualizarla: el objetivo no es ocupar menos espacio, sino construir un cuerpo capaz de sostener nuestra vida.
Una mujer fuerte no solamente es aquella que puede levantar más peso.
Es aquella que puede caminar, correr, cargar, levantarse del suelo, subir escaleras y conservar su independencia conforme pasan los años.
Entrenar fuerza es prepararnos para la vida.
Pero hay algo que sucede en este proceso que va mucho más allá de lo físico.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).