¿Quién es Andy?
Al menos desde la semana pasada la pregunta más importante para el gobierno de Claudia Sheinbaum es “¿quién es Andy?”.
Cuando por la noche del jueves el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que le habían cancelado su visa estadounidense, el tema pasó de ser un asunto de un individuo, a ser un asunto político mayúsculo.
La transición aceptada por Claudia Sheinbaum incluía un campo minado.
Decenas de entenados en puestos de primer nivel sonreían sin pudor en ese terreno cuajado de enquistados.
Otros encarguitos fueron menos conspicuos, no necesariamente menos lesivos.
Sheinbaum ha ido quitando a algunos, pero no necesariamente ha logrado eso que ocurría, para bien, en el viejo régimen, cuando quienes ya habían “bailado” sabían que les tocaba sentarse.
Muchos lograban alguna sillita dentro del erario; mientras los muy tiznados se resignaban al ostracismo a sabiendas de que la franca rebeldía podría costarles cárcel, o mínimo ser expulsados de la familia revolucionaria.
Claudia removió a Adán Augusto de la coordinación guinda en el Senado, pero lo mantiene muy activo en el partido.
O no le alcanzó para congelar al “primo-hermano” de AMLO, o cree que el movimiento aún no resiste humillaciones políticas como la expulsión del paraíso.
Los casos de la gobernadora Marina del Pilar Ávila y del gobernador con licencia Rubén Rocha son la otra cara de esa moneda.
La mandataria de Baja California es sostenida con respiración artificial, y en Sinaloa cambió la persona en el cargo mas no la que tiene el poder.
El común denominador de Adán Augusto, Marina del Pilar y Rocha, con bastantes otros (sin olvidar el arropamiento a Cuauhtémoc Blanco en marzo del 2025 ante denuncias de agresiones sexuales), es que la presidenta actuó como quien cree que ninguno de esos escándalos tenía la fuerza suficiente para descarrilar a su gobierno.
Que su poder y autoridad alcanzaban para sofocar escándalos.
Y quizá tenía razón.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.