Esos mañosos
No lo deseo, pero lo temo.
Este puede ser el proceso electoral más sucio de la historia de México.
No me refiero a la maquinación de fraudes electorales —que todo indica que son posibles—, sino a las estrategias de campaña, a la propaganda negativa y a la desinformación deliberadas.
Ello no es nuevo, pero nunca habían existido herramientas tan poderosas como la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) para potenciarlas.
El día de ayer, por ejemplo, la Dirección de Procedimientos Especiales Sancionadores del INE adoptó una decisión atinada sobre un caso de sátira política que abre una suerte de “temporada de patos” que no parará hasta el día de las elecciones del próximo año.
El tema de fondo ha venido ganando fuerza en las semanas recientes y merece una reflexión en estas páginas.
Me refiero a la queja del partido político Morena vs.
TV Azteca por la difusión del contenido audiovisual de los videos de “La Casa de los Mañosos México”.
No centraré mi atención en el contenido de los videos —que es provocador, por momentos divertido, pero la mayoría del tiempo chocante—, sino en la decisión de la autoridad electoral.
Morena reclamó que esos videos tenían un carácter calumnioso en contra de esa organización política.
Los materiales, en efecto, reproducen la imagen inequívoca de personajes políticos pertenecientes a esa organización partidista.
Su diseño y confección fueron realizados con IAG.
La autoridad electoral analizó puntualmente los argumentos de ambas partes a partir de una descripción minuciosa de los contenidos de cada uno de los materiales audiovisuales que TV Azteca negó haber generado, pero que, en efecto, difundió.
En su defensa, la televisora alegó que las cuentas en las que lo hizo “forman parte de los mecanismos de difusión de contenidos noticiosos e informativos de esa empresa” y que lo hizo “en ejercicio del derecho a la libertad de prensa”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.