Heredar una casa entre hermanos puede complicarlo todo: qué pasa cuando nadie quiere vender
Heredar una casa junto con los hermanos puede parecer, en principio, una buena noticia.
Sin embargo, es muy común que existan escenarios donde no estén de acuerdo con el futuro de la propiedad, desde quedarse con ella o incluso la posibilidad de venderla.
Heredar una casa junto con los hermanos puede parecer, en principio, una buena noticia.
Sin embargo, es muy común que existan escenarios donde no estén de acuerdo con el futuro de la propiedad, desde quedarse con ella o incluso la posibilidad de venderla.
Te recordamos que septiembre es el mes del Testamento, con lo que puedes aprovechar para poner en regla tu propiedad y ponerte al día con cualquier duda que tengas sobre el destino de tu patrimonio.
En estos casos, la propiedad puede quedar en copropiedad; es decir, pertenece a varias personas al mismo tiempo y cada una tiene una participación sobre el inmueble.
De acuerdo con el Código Civil de la Ciudad de México, cuando un inmueble pertenece a varias personas existe una copropiedad y cada propietario tiene una parte proporcional del bien.
Por ejemplo, si cuatro hermanos reciben una casa en partes iguales, cada uno tendría una participación de 25%.
Esto no significa que uno sea dueño de la sala, otro de una recámara y otro del patio, sino que todos son propietarios de una parte del inmueble.
Las reglas pueden cambiar dependiendo del estado donde se encuentre la propiedad, aunque legislaciones como las de Ciudad de México y Estado de México contemplan reglas similares para estos casos. ¿Qué pasa si uno de los hermanos no quiere vender? Una de las principales dudas aparece cuando uno de los hermanos dice que no quiere vender.
Su negativa, sin embargo, no significa que los demás tengan que permanecer indefinidamente como copropietarios.
El Código Civil en Ciudad de México establece que ningún copropietario está obligado a permanecer en la indivisión y que, cuando el inmueble no puede dividirse de manera cómoda, puede procederse a su venta y repartir el precio entre los propietarios conforme a sus participaciones.
Esto significa que si una casa no puede dividirse físicamente entre los hermanos y ninguno llega a un acuerdo para que uno de ellos se quede con ella, existen mecanismos legales para terminar con la copropiedad.
Otra alternativa es que uno de los hermanos se quede con la casa y compre las participaciones de los demás.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en expansion.mx — el contenido pertenece a Expansión (Economía).