Bunbury regresa al Auditorio Nacional tras 10 años; pide a fans disfrutar de su gira "Nuevas Mutaciones Tour" sin celulares
Cerca de las 20:30 horas el Auditorio Nacional quedó en completa obscuridad, en el lugar solo se escucharon campanadas que trajeron consigo una luz roja y a varios músicos vestidos completamente de blanco a la par de una voz que invitaba a tener una “experiencia humana” junto a Enrique Bunbury .
“Buenas noches y bienvenido, esta noche vamos a compartir una experiencia cien por ciento humana , disfruten con respeto y consideración por quienes están a su alrededor, no todo el mundo quiere disfrutar de un concierto a través de una pantalla, no dejen que la pantalla les robe lo que está sucediendo frente a ustedes”, dijo.
Ante el grito de las 10 mil personas que estaban en el recinto y un par de decenas de lámparas de celula, Enrique subió al escenario para lanzar “Creer que se puede creer” y “Las chingadas ganas de llorar” sin mediar palabra.
En traje rojo y camisa amarilla el español finalmente tomó el micrófono para saludar a sus fans e invitarlos a presenciar sus “Nuevas Mutaciones Tour”, título de su más reciente álbum y de la gira.
“México, es un inmenso placer y un honor volver a este escenario en el que tanto he disfrutado, la última vez que estuvimos aquí fue hace 10 años más o menos, les quiero dar la bienvenida a estas, nuestras nuevas mutaciones”, apuntó antes de “Infinito”.
Esta canción le sirvió para dejar el fondo de la tarima y posicionarse al frente, en donde un mar de gente rodeaba el escenario, mientras interpretaba se agachaba, extendía la mano y miraba a algunos afortunados.
“La actitud correcta” continuó con su fiesta, corriendo de lado a lado, cantando inclinado hacia la gente por momentos o levantando las manos y la vista para interactuar con aquellos que lo veían desde el balcón.
Contrario a lo que se puede ver en el Auditorio Nacional durante otros shows , en el de Bunbury se asomaban tímidamente un par de celulares en cada canción, respetando la petición del cantante por dejar de lado las pantallas.
La cercanía con la gente también fue expresada con palabras para los que se encontraban en las filas más alejadas del escenario: “No crean que no los vemos allá arriba, estamos con todos vosotros”.
El saco desapareció y fue reemplazado por un sombrero, recordando al look rockero que el español tenía al inicio de su carrera.
Tras “ La carta ” Bunbury tomó su guitarra, misma que hasta este momento no había utilizado para acompañar a su banda con algunas intervenciones durante “Porque las cosas cambian”, “ Más alto que nosotros solo el cielo ” y más.
Después de volver a subir a la tarima por el clásico grito “otra, otra”, Enrique agradeció por el abrazo que los mexicanos le dan cada vez que visita el país y alentó a sus seguidores a no ir a los conciertos esperando los éxitos de siempre.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.eluniversal.com.mx — el contenido pertenece a El Universal.