En su primera noche en CDMX, Rosalía ofrece espectáculo con bailarinas de ballet y orquesta en vivo; Kenia Os la acompaña en el escenario
“Frágil”, es lo único que se puede leer en una caja colocada al centro de lo que parece una galería adornada por la luna en el fondo, varias personas se acercan para abrirla causando el grito de las 16 mil 500 almas que observan.
Caen las cuatro paredes que conformaban el contenedor del que se asoma una bailarina de ballet con top blanco, tutú azul y medias negras a juego con las zapatillas.
Inmóvil y callada, así permaneció unos instantes hasta que el micrófono que escondía en la espalda llegó a su boca para terminar de desatar la euforia de sus fans con “Sexo, Violencia y Llantas” y “Reliquia”.
Lee también Kenia Os se confiesa frente a Rosalía en el Palacio de los Deportes; “Ninguna de mis relaciones ha funcionado" Las luces y la música marcaban el ritmo al que se movían figuras negras encargadas de develar de a poco un par de escaleras y retirar el empaque en el que había llegado esta pieza de importación.
De a poco la fragilidad que no le permitía casi moverse por sí solo fue quedando atrás y un lado salvaje emergió en “Divinize”, el rostro reflejaba coraje, intimidante, contrastando con la finura y gracia de sus movimientos.
Pausa, el personaje cae y Rosalía se da un momento para saludar a los asistentes a su primera noche en el Palacio de los Deportes agradeciendo el amor y apoyo incondicional que le han dado en su carrera.
Lee también Nawat Itsaragrisil busca orden de arresto contra Fátima Bosch; ella responde: “Pedir respeto no es una provocación” “Buenas noches México, ¿cómo estamos?, la verdad que agustisimo aquí con vosotros, yo vengo desde muy lejos y venir desde Barcelona, Cataluña de donde yo soy y encontrarme siempre con tanto cariño aquí es algo que no voy a dejar de agradecer, me siento tan apapachada aquí, como decís vosotros”, dijo.
“Desde hace tantos años que me abrís las puertas, que tenéis siempre en gestos conmigo y sois tan generosos, gracias por escucharme, por hacer que mis canciones tengan cabida, sentido aquí, la siguiente es especialmente para todos vosotros, que estáis hoy aquí acompañándome, que en realidad, mirando atrás, nunca me habéis dejado sola”, complementó.
Un velo cubrió su rostro y el traje de ballet desapareció para dar paso al primer rezo de la noche “Mío Cristo Piange Diamanti”, tras la cual la galería cerró sus puertas.
Lee también Bad Bunny se acerca al cierre de su gira “Debí tirar más fotos” con dos conciertos en Puerto Rico Al reabrir una mancha negra se veía al centro, de la que un vestido coronado con un par de plumas en la cabeza asemejaban a un cisne negro que llevo a la gente a “Berghaim”, dando espacio para cambiar la estética y entrar a una discoteca para encontrar a la Motomami .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.eluniversal.com.mx — el contenido pertenece a El Universal (Espectáculos).