Puerto Vallarta espera a "Simón" entre olas, esculturas e incertidumbre; "uno está preocupado", admiten habitantes
Puerto Vallarta, Jal.— El cielo se debate entre las nubes y algunos claros de sol.
A primera vista, el mar parece tranquilo, pero basta acercarse al Malecón para escuchar la fuerza de las olas , que revientan contra la costa y arrastran piedras en un rugido constante.
A unas horas de la llegada del huracán Simón a las costas de Jalisco , el puerto vive una calma engañosa, marcada por la incertidumbre y la amenaza del oleaje.
El Malecón , uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, luce prácticamente vacío.
En plena temporada alta, cuando las calles suelen llenarse de visitantes que caminan frente al Pacífico y se detienen para fotografiar sus esculturas, el paisaje es distinto: hay pocos turistas , tramos acordonados y advertencias para mantenerse alejados del mar .
La alerta por el fenómeno meteorológico ha cambiado el ritmo de una ciudad acostumbrada a recibir a quienes buscan sol, playa y paseos en lancha.
Los estragos de los anteriores huracanes de 2026, "Rachel" y "Polo", todavía son visibles.
El fuerte oleaje desprendió piedras y dañó barreras de contención a lo largo del paseo marítimo; en algunos puntos, las fisuras en el pavimento permanecen a la vista.
Durante un recorrido realizado por EL UNIVERSAL , las cintas rojas y amarillas colocadas alrededor de distintas esculturas delimitaban las zonas de riesgo ante la posibilidad de que la marea y las olas volvieran a golpear con fuerza la costa.
A lo largo de aproximadamente un kilómetro y medio se distribuyen algunas de las obras más representativas de Puerto Vallarta: la Rotonda del Mar, con sus figuras de bronce; Nostalgia, que evoca una historia de amor; En busca de la razón, con sus figuras humanas sobre una escalera; El Milenio, Tritón y Sirena, y Lluvia.
Sin embargo, la atención se concentra en El Caballito , la emblemática escultura de Rafael Zamarripa, donde el pavimento presenta daños evidentes.
Dos salvavidas de Protección Civil municipal permanecen atentos junto a una valla metálica, mientras, detrás de la figura, las olas revientan contra una franja de piedras que chocan unas con otras y producen un estruendo que domina el paseo.
Lejos de ese paisaje turístico, la preocupación también se siente entre quienes dependen directamente del mar para llevar el sustento a sus hogares.
Alberto González, habitante de Boca de Tomatlán y lanchero de profesión, observa con inquietud la llegada del huracán .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.eluniversal.com.mx — el contenido pertenece a El Universal (Estados).