En 1977 llevaron un bloque de hielo de una tonelada desde Alaska hasta Iowa con un solo propósito: descubrir si los icebergs podían proporcionar agua dulce
En 1977, alguien tuvo una idea que hoy parece sacada de una película: llevar un enorme bloque de hielo desde Alaska hasta el centro de Iowa para averiguar si los icebergs podían convertirse en una fuente de agua dulce.
El bloque pesaba alrededor de una tonelada y terminó viajando cientos de kilómetros hasta Ames , donde científicos de varios países estudiaban si algún día sería posible llevar grandes masas de hielo hacia regiones con escasez de agua.
El experimento ocurrió durante la primera Conferencia Internacional sobre Utilización de Icebergs para la Producción de Agua Dulce, celebrada en Iowa State University ese mismo año.
El encuentro reunió a unos 175 científicos de distintos países para discutir precisamente eso: si los icebergs podían convertirse en una fuente alternativa de agua dulce. {"videoId":"xb54wfe","autoplay":true,"title":"Huawei Mate XT 2 Ultimate Design", "tag":"Huawei", "duration":"32"} La idea nació de un problema de agua Detrás de aquella idea había una preocupación mucho más seria: la escasez de agua en regiones áridas.
Uno de los principales impulsores era el príncipe Mohamed Al-Faisal de Arabia Saudita, quien quería estudiar la posibilidad de llevar icebergs hasta su país para aprovechar el agua dulce que contienen, y para hacerlo, fundó Iceberg Transport International y convirtió el tema en un proyecto de investigación.
La propuesta parecía sencilla sobre el papel: un iceberg de enormes dimensiones podía contener miles de millones de litros de agua dulce ; el verdadero reto era conseguir que esa reserva congelada llegara a su destino.
Los investigadores tenían que averiguar cuánto hielo se perdería durante el trayecto, cómo remolcarlo, cómo protegerlo del derretimiento y qué consecuencias ambientales y legales tendría una operación de ese tamaño.
Por eso aquella conferencia no se limitó a hablar de agua.
Entre los documentos que conserva Iowa State aparecen investigaciones sobre transporte, deterioro del hielo, aislamiento, propulsión, efectos ecológicos, legislación internacional e incluso propuestas para crear icebergs autopropulsados.
Para estudiar icebergs, llevaron uno a Iowa La conferencia se celebraba en Ames, una ciudad situada a unas 1,500 millas del iceberg más cercano, según The Washington Post .
Así que los organizadores decidieron llevar una pequeña parte del problema hasta ellos: consiguieron aproximadamente una tonelada de hielo glaciar del Portage Glacier, cerca de Anchorage, Alaska.
El traslado fue casi un experimento por sí mismo.
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