Trump acorta plazo para que refugiados impugnen el fin de su estatus migratorio
El gobierno del presidente Donald Trump redujo el tiempo que tienen los refugiados para impugnar la terminación de su estatus, una medida que, según críticos, podría hacer que decenas de miles de personas que huyeron de la persecución y las guerras en sus países de origen sean deportadas.
La nueva política, que entra en vigor el miércoles 14 de octubre, reduce de 30 a 10 la cantidad de días que tienen los refugiados para cuestionar la revocación de su estatus.
Forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno de Trump por restringir y transformar un programa que durante décadas ha servido como vía para los refugiados.
El objetivo de la nueva política, según el documento, es “mitigar riesgos potenciales” relacionados con personas que fueron admitidas como refugiadas pero no eran elegibles para ese estatus.
La política no indica exactamente cuántas personas podrían verse afectadas, pero se refiere específicamente a refugiados admitidos durante el mandato del expresidente Joe Biden , cuando se produjo una “alarmante erosión de la integridad” del programa de refugiados, según el documento.
Defensores de los refugiados cuestionan esa afirmación. ¿Cuántos casos de refugiados revisa el gobierno de Trump? El gobierno de Trump ya revisa los casos de al menos 185,000 refugiados admitidos durante la administración de Biden que aún tienen pendientes solicitudes de tarjeta de residencia permanente.
La recepción de refugiados ha sido un asunto de consenso bipartidista en Estados Unidos desde que el Congreso aprobó la Ley de Refugiados con un apoyo abrumador en 1980.
Esa ley hizo que las solicitudes de refugio fueran algunas de las más rigurosamente examinadas dentro del sistema migratorio.
Defensores de refugiados condenan la nueva política Algunas personas sostienen que los refugiados no tendrán tiempo suficiente para defender su estatus bajo la nueva política.
“Estas familias hicieron todo lo que se les pidió”, manifestó Krish O’Mara Vignarajah, presidenta de Global Refuge .
“Se sometieron a entrevistas, verificaciones de antecedentes y años de espera en el extranjero, y solo pisaron suelo estadounidense una vez que funcionarios del gobierno aprobaron sus solicitudes”.
Ahora, señaló, “el Departamento de Seguridad Nacional quiere revisar esas decisiones con un plazo de 10 días, un periodo de notificación totalmente insuficiente para encontrar un abogado, traducir documentos u obtener registros de un país del que se vieron obligados a huir”.
HIAS, un importante grupo de ayuda a refugiados, advirtió que los refugiados que han huido de la violencia, la persecución y el desplazamiento correrán el riesgo de ser deportados a los países donde podrían enfrentar daños, persecución y tortura.
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