El músculo que muchos olvidan en el gimnasio: cómo trabajar las pantorrillas sin sobrecargar el tendón de Aquiles
Las pantorrillas y el tendón de Aquiles deben entrenarse con una carga progresiva para ganar fuerza sin agravar molestias.
Esto aplica a usuarios de gimnasio, corredores y deportistas, especialmente cuando hay dolor o rigidez.
La clave es combinar ejercicios de pie y sentados, controlar el rango de movimiento y aumentar el volumen de forma gradual.
El trabajo debe sostenerse durante semanas, no concentrarse en sesiones aisladas.
Las pantorrillas impulsan la marcha, la carrera y los saltos porque el gastrocnemio y el sóleo transmiten su fuerza al calcáneo a través del tendón de Aquiles.
Si la exigencia supera la capacidad de adaptación del tejido, puede aparecer tendinopatía.
Trabajar las pantorrillas de forma segura significa fortalecer el gastrocnemio y el sóleo con ejercicios adaptados a cada persona, sin saltos bruscos de carga ni dolor intenso.
Las elevaciones de talón, los descensos controlados y los ejercicios isométricos pueden mejorar la tolerancia del tendón, siempre que se ajusten al dolor y a la recuperación posterior.
El gastrocnemio y el sóleo requieren ejercicios con distinta posición de rodilla El tríceps sural está formado por el gastrocnemio, conocido como gemelo, y el sóleo.
Ambos músculos se unen al tendón de Aquiles, aunque no trabajan de igual manera en todos los ejercicios.
El gastrocnemio cruza la rodilla y el tobillo.
Por esa razón, gana protagonismo cuando la rodilla permanece extendida, como ocurre en las elevaciones de talón de pie o en una máquina de gemelos vertical.
El sóleo se encuentra bajo el gastrocnemio y actúa solo sobre el tobillo.
Su trabajo aumenta cuando la rodilla está flexionada, como en las elevaciones de talón sentado con una máquina o con peso sobre los muslos.
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