El complejo sector energético actual
El sector energético mexicano atraviesa una etapa de mayor complejidad regulatoria que obliga a las empresas a considerar cada vez más variables para tomar decisiones operativas, económicas y de inversión.
Entender de manera conjunta estos cambios se ha vuelto fundamental para las compañías que participan en los sectores eléctrico, de gas natural y medio ambiente.
En los últimos 15 años, dichos sectores han atravesado dos reformas que modificaron de manera significativa las condiciones bajo las cuales operan empresas, inversionistas y consumidores.
La reforma constitucional de 2013 dio paso a una nueva industria eléctrica y, en 2016, a la implementación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
A partir de entonces surgieron mecanismos como las subastas de largo plazo y aumentó la participación de empresas de generación, comercialización y suministro.
De acuerdo con un análisis de Enegence, tras un periodo de menor inversión a partir de 2018, a finales de 2024 se realizaron nuevos cambios constitucionales y legales.
Entre ellos se encuentran la reintegración de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como una sola empresa, su prevalencia sobre los particulares y el establecimiento de una planeación centralizada y obligatoria, mediante la cual el Estado define tecnologías, capacidades y zonas geográficas abiertas a la participación privada.
Aunque se ratificó la operación del MEM, la implementación del nuevo esquema implica también disposiciones administrativas, modificaciones a las reglas del mercado y nuevas figuras de participación que las compañías deberán incorporar a sus estrategias.
Entre los cambios en generación se encuentran nuevas disposiciones en materia de permisos y la figura de autoconsumo, tanto aislado como interconectado, que en algunos casos requerirá infraestructura de gas natural.
También se establecen disposiciones para cogeneración y almacenamiento de energía, mientras que el umbral de generación exenta aumenta a 0.7 MW, aunque las reglas correspondientes permanecen pendientes de emisión.
Del lado del consumo permanecen el suministro básico y el suministro calificado, así como los criterios para conectar Centros de Carga.
Esto permite a inversionistas desarrollar infraestructura privada, como subestaciones y redes particulares, para facilitar el acceso de consumidores finales a capacidad de conexión y energía.
Integran más variables La transformación no se limita al sector eléctrico.
En gas natural se estableció la obligación de implementar controles volumétricos y están previstas obligaciones relacionadas con nominaciones y nueva regulación en materia de permisos.
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