Meditar no solo relaja: así transforma el cerebro, según estudios científicos
La meditación no solo se asocia con la relajación, sino que transforma el cerebro de formas observables que la ciencia comienza a descifrar.
Lejos de limitarse a calmar la mente, esta práctica implica entrenar la atención, observar pensamientos y emociones, y responder de manera consciente.
No se trata de dejar la mente en blanco, sino de notar cuándo la atención se dispersa y regresar al presente cada vez .
El proceso de meditar involucra la coordinación de varias regiones cerebrales.
La corteza prefrontal regula la conducta y la toma de decisiones; la corteza cingulada anterior ayuda a controlar la atención; la ínsula permite percibir los estados internos del organismo; el hipocampo colabora en la memoria y el aprendizaje; y la amígdala responde ante emociones y amenazas.
La meditación no activa una sola zona del cerebro; se trata de la participación coordinada de distintas estructuras, explica Gabriel Martín Villeda Villafaña, neuropsicólogo clínico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza.
Regresar al presente fortalece funciones cognitivas Cada vez que una persona detecta que su mente se ha distraído y regresa al momento presente, entrena procesos de atención sostenida y control ejecutivo.
La práctica frecuente puede fortalecer la atención selectiva y la capacidad de inhibir respuestas impulsivas.
Meditar no significa dejar de pensar, sino aprender a observar los pensamientos sin reaccionar ante ellos, señala Villeda Villafaña.
Un metaanálisis de más de cien estudios identificó efectos pequeños o moderados de la meditación en la cognición general, la atención ejecutiva y la precisión en tareas de memoria de trabajo, inhibición y flexibilidad cognitiva.
No se observaron mejoras significativas en la memoria episódica ni en la velocidad de procesamiento .
El especialista destaca: Entrenar la atención no es solo concentrarse, también es aprender a observar emociones y sensaciones sin responder automáticamente, explica la ciencia.
El estrés y la ansiedad también se modifican La manera en que una persona dirige su atención influye en cómo percibe y responde ante situaciones demandantes.
La meditación puede ayudar a que la amígdala reaccione con menor intensidad al estrés, aunque este efecto varía según la persona.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae México.