Estados Unidos pintó de blanco 340 techos de casas con bajos recursos: bajó la temperatura interior y ahorró 560 kWh de luz al año
Frente a las olas de calor cada vez más severas, la reacción habitual en las ciudades suele ser tecnológica y costosa: exigirle más a los equipos de refrigeración y sobrecargar la red eléctrica.
Sin embargo, a inicios de este siglo, un proyecto en Filadelfia demostró que la respuesta más eficiente no dependía de sistemas complejos, sino de aprovechar un principio elemental de la física en la parte superior de las viviendas.
El Philadelphia Cool Homes Project comprobó cómo una intervención tan accesible como pintar de blanco las cubiertas de las casas reducía de forma notable el calor interior y desplomaba la energía necesaria para enfriarlas . {"videoId":"xam6t1a","autoplay":true,"title":"HONOR 600", "tag":"HONOR", "duration":"90"} El experimento se puso en marcha entre 2001 y 2003 , periodo en el que la Energy Coordinating Agency (ECA) de Filadelfia instaló revestimientos blancos reflectantes en las azoteas de unas 340 casas habitadas por adultos mayores de bajos ingresos , la mayoría de ellas las características casas adosadas o en hilera de la ciudad.
El propósito era medir con exactitud cuánto calor podía evitarse si se impedía que las superficies oscuras absorbieran tanta radiación solar, beneficiando a una población vulnerable tanto a las altas temperaturas como al impacto económico de mantener encendido el aire acondicionado.
Las mediciones confirmaron el éxito de la intervención: las temperaturas máximas registradas en la superficie interior de los techos cayeron aproximadamente 2.2 y 2.8 °C .
Asimismo, en las recámaras de las plantas altas que carecían de climatización, la temperatura máxima del aire disminuyó cerca de 1.1 °C.
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Al solo colocar una película reflectante sobre un techo preexistente, el proyecto evidenció una verdad termodinámica que suele pasarse por alto: impedir que el calor ingrese a una estructura es tan crucial y eficiente como intentar expulsarlo mediante energía.
El fundamento reside en una propiedad física: mientras una cubierta oscura absorbe la mayor parte de la radiación solar y la transforma en calor dentro de la casa, una superficie blanca devuelve una proporción muy alta hacia la atmósfera .
Este fenómeno se cuantifica mediante el albedo , una escala de 0 a 1 donde un valor más alto indica mayor capacidad de reflexión.
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