Un estadio en llamas por un penal
El 26 de marzo de 1939, el Parque Asturias ardió literalmente.
Un polémico penal marcado en los minutos finales y una lesión que dejó fuera de las canchas a la joven estrella Horacio Casarín por más de un año, encendieron la furia entre los aficionados del Necaxa.
Enardecidos por lo que consideraban un resultado injusto, comenzaron a quemar periódicos en las tribunas de sol y los arrojaron al terreno de juego.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.jornada.com.mx — el contenido pertenece a La Jornada (Deportes).