La economía mundial está cambiando de rumbo y el destino es incierto
Por Mohamed A.
El-Erian, Project Syndicate.
FILADELFIA- Durante décadas, las empresas, los inversores y los responsables de las políticas actuaron partiendo de la premisa reconfortante de que la economía global se sustentaba en un equilibrio relativamente estable.
Las crisis macroeconómicas y financieras se consideraban principalmente perturbaciones cíclicas que podían gestionarse para reconducir la situación hacia un destino predecible -el crecimiento del PIB per cápita en el marco de un orden económico y financiero en continua globalización-.
Sin embargo, este paradigma se ve ahora desafiado por las tensiones geopolíticas, la instrumentalización de las relaciones económicas, el rápido avance de las nuevas tecnologías y otros factores.
Es posible capear esta crisis económica y de mercado, pero requiere un compromiso con la resiliencia, el mantenimiento de la flexibilidad y una muestra de agilidad.
Esto no sucederá de forma automática, ya que actualmente reina la incertidumbre respecto de los resultados teóricos y prácticos de muchos cambios estructurales en curso -desde la productividad y el crecimiento económico hasta las cadenas de suministro y las tasas de interés de equilibrio-.
Por otra parte, la arquitectura general del comercio y los pagos está evolucionando aceleradamente, lo que aumenta las complejidades operativas y las incertidumbres en materia de planificación de muchas empresas.
Para aquellos que piensan que esto es una exageración, consideren cómo se ha desarrollado nuestra nueva realidad este año en tres ámbitos.
En primer lugar, las tensiones geopolíticas están impulsando nuevos esfuerzos para explotar e instrumentalizar suministros críticos.
La era de la globalización sin fricciones posterior a la Guerra Fría ha dado paso a una lucha por lograr influencia política a través de las interdependencias existentes.
Tanto los actores estatales como los no estatales han reconocido el potencial de ejercer un poder asimétrico estrangulando las arterias físicas del comercio global.
Desde las alteraciones marítimas en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo hasta la competencia feroz por las cadenas de suministro de minerales críticos, la geografía se está instrumentalizando de manera sistemática.
Estas estrategias, sin embargo, carecen de un final claro.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).