VIDEO | Cortes eléctricos y fallas de agua afectan la vida diaria de los barquisimetanos #2Sep
La crisis de los servicios públicos continúa afectando la rutina de habitantes de distintos sectores de Barquisimeto , donde los cortes eléctricos prolongados y las dificultades para acceder al agua obligan a las familias a modificar sus horarios de trabajo, descanso y labores domésticas.
Testimonios recogidos en comunidades del oeste y otras zonas de la ciudad reflejan cómo las interrupciones del servicio eléctrico pueden extenderse por varias horas y presentarse sin un horario predecible. Para quienes trabajan desde sus hogares o dependen de la electricidad para sus pequeños negocios, la situación representa además pérdidas económicas y acumulación de tareas.
Yelitza Goyo, habitante de la zona oeste de Barquisimeto, relató que los cortes eléctricos se han convertido en una dificultad constante. Contó que recientemente permaneció sin electricidad desde el mediodía hasta las 7:00 de la noche y, al día siguiente, desde las 3:00 de la tarde hasta las 10:00 de la noche.
Goyo trabaja llevando la contabilidad de empresas desde su vivienda, por lo que cada interrupción representa una paralización de sus actividades.
“Me quedé paralizada, con el trabajo atrasado porque no puedo trabajar hasta que no me llegue el servicio de la luz”, explicó.
La falta de electricidad también modifica las labores domésticas. Según relató, debe aprovechar las horas en que regresa el servicio para lavar y realizar otros oficios, incluso durante la madrugada.
“He parado a veces a las 4 de la mañana a lavar y me he acostado a la 1 de la mañana trabajando”, contó.
Para Goyo, esta alteración permanente de los horarios genera estrés y afecta el descanso. El calor durante los apagones también representa una dificultad adicional, especialmente cuando las temperaturas aumentan y no es posible utilizar ventiladores u otros equipos eléctricos.
En su caso, además, considera necesario cuidar especialmente sus rutinas de descanso y evitar situaciones que puedan afectar su bienestar.
Aunque señaló que actualmente no presenta mayores dificultades con el suministro de agua en su comunidad, su testimonio muestra cómo las fallas eléctricas terminan trasladando actividades cotidianas a horarios nocturnos o de madrugada.
Omar Suárez, habitante de Pueblo Nuevo , aseguró que los cortes eléctricos ocurren prácticamente todos los días y pueden alcanzar las seis o siete horas.
Su situación es particularmente compleja porque trabaja desde su casa con la venta de empanadas chilenas. Los productos que comercializa requieren refrigeración, por lo que las interrupciones prolongadas pueden provocar pérdidas.
“Las empanadas tienen que estar en la nevera. Eso de repente se dañan”, explicó.
Suárez también señaló que otros pequeños comercios han tenido dificultades para mantenerse operativos. Mencionó establecimientos dedicados a la venta de frappés, jugos y otros productos que necesitan electricidad para su preparación y conservación.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elimpulso.com — el contenido pertenece a El Impulso.