Rafael Díaz Blanco: Estado 51
Cada cierto tiempo el presidente de los Estados Unidos se refiere a Venezuela como el Estado 51 de la Unión americana.
Algunos lo ven como una solución rápida y fácil a los urgentes e importantes problemas que afrontamos los venezolanos.
Otros, no tan entusiastas del “sueño americano” lo rechazan.
Lo consideran una intromisión inaceptable, parte de un proyecto expansionista que incluye a nuestro país, a la lejana Groenlandia y al Estrecho de Ormuz.
Muchos prefieren no opinar, mientras algunos, mirando la experiencia boricua, advierten que sería un proceso largo, complicado e inviable.
Para la mayoría se trata, como muchos otros comentarios del presidente norteamericano, de un irritante “chiste malo” del poderoso jefe de Estado que, ignorando nuestra realidad, se dirige a los electores de Springfield, como parte de sus deseos de proyectar como exitosa su política exterior.
Lo cierto es que los venezolanos aspiramos, como cualquier otro pueblo “a vivir en paz, libres de pobreza y ejerciendo libremente nuestros derechos fundamentales”.
Para alcanzar nuestros propósitos, debemos superar la catastrófica realidad que sufrimos, siendo necesario el concurso de las democracias del mundo y particularmente de los Estados Unidos; e indispensable sobre todo, el esfuerzo de los venezolanos de buena voluntad que, con recta intención, debemos reconstruir nuestra Tierra de Gracia.
Creemos que nuestro norte, que pudiera estar al sur, debe ser la instauración de una democracia moderna con estado de derecho y garantías ciudadanas para el ejercicio eficaz de los derechos fundamentales, edificada sobre sólidas bases éticas e institucionales que permitan su permanencia en el tiempo.
Para alcanzar nuestro cometido debemos ejercer, a la brevedad posible, nuestro derecho a la democracia mediante la realización de elecciones libres que nos permitan asumir nuestras responsabilidades ciudadanas haciendo efectiva la voluntad popular expresada.
El actual tutelaje norteamericano, debe dar paso a una alianza solida con las democracias del mundo, como base para la búsqueda de un orden internacional que permita, entre otras, que situaciones como las que hemos padecido los venezolanos no se repitan nunca más.
La reconstrucción de Venezuela es una tarea compleja.
Especial consideración debe tener ver nuestra calamitosa situación, en el contexto de un mundo globalizado.
Somos una aldea global.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.