Jerry Ostos y Carlos Castillo pasaron dos años presos por un plan magnicida que jamás existió
Caracas. Los 24 meses de cárcel que Jerry Argenis Ostos Perdomo y Carlos Eduardo Castillo pagaron tras su detención, por un presunto plan de magnicidio contra el depuesto presidente Nicolás Maduro, no se contaron en la pena de cuatro años que les impusieron.
Esta jueves, 8 de octubre, finalmente desestimaron todos los cargos en contra de ellos, salvo el de porte de armas por el cual recibieron una condena. En un vuelco procesal, el Tribunal Primero de Juicio con competencia en Terrorismo dictó sentencia en la causa que vinculaba a estos presos politicos .
El juez José Antonio García decidió desestimar los delitos de intento de magnicidio y conspiración para delinquir, que pesaban originalmente sobre ambos detenidos.
“La gran víctima fue la verdad y durante 24 meses yo estuve recluido en El Helicoide y las verdades estaban siendo ocultadas. Ese día yo fui en búsqueda de la verdad y la verdad se encontraba secuestrada. Aún se encuentra secuestrada porque el interinato todavía está gobernando y a nosotros nos pusieron un delito que tampoco hicimos”, dijo Jerry Ostos a Crónica Uno , a su salida del juicio que resolvió, en cinco horas, un caso que tenía casi tres años sin ser llevado a los juzgados.
Debido al tiempo transcurrido bajo detención y la naturaleza de la pena impuesta, la decisión judicial contempla que ambos recuperen su libertad bajo el cumplimiento de medidas cautelares sustitutivas, mientras que el periodista y activista de los derechos humanos, Carlos Julio Rojas, también en la misma causa, obtuvo su libertad plena .
El caso comenzó el 25 de marzo de 2024, en las inmediaciones de la plaza Diego Ibarra en Caracas, durante la movilización civil para la inscripción de la candidatura presidencial oficialista ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
De acuerdo con las declaraciones idel fiscal general, de ese momento, Tarek William Saab, a Jerry Ostos y Carlos Eduardo Castillo los aprehendieron en flagrancia a 20 metros de la tarima principal.
Las autoridades aseguraron que los ciudadanos portaban armas de fuego, calibres 9 mm y 7.65 mm, y supuestamente confesaron formar parte de las estructuras operativas del partido opositor Vente Venezuela .
Semanas más tarde el Ministerio Público utilizó testimonios derivados de estas capturas para involucrar penalmente al periodista Carlos Julio Rojas, como presunto instigador o coordinador logístico de la operación.
A lo largo de los más de dos años de proceso judicial, defensores de derechos humanos y familiares de los procesados formularon denuncias públicas respecto a las irregularidades del caso.
Organizaciones independientes reportaron que, tras la detención, Jerry y Carlos Eduardo enfrentaron períodos de incomunicación forzada, restricciones en el acceso a una defensa privada de su confianza y la imposición de defensores públicos.
“Nos agarró la Dgcim (Dirección General de Contreaingeligencia Militar), nos llevaron a Boleíta Norte. Allá nos golpearon, nos maltrataron, nos humillaron. Y de allí nos trasladan al Helicoide.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en cronica.uno — el contenido pertenece a Crónica Uno.