Venezuela: cuando el poder llega a tu calle, por Felo Jiménez
Estimado lector, hoy quiero proponerte un ejercicio sencillo.
Cierra los ojos por un momento y trata de recordar el nombre de tu alcalde.
Luego el de tu concejal; sí, ese concejal del circuito en el municipio donde vives.
Estamos hablando de los representantes electos más cercanos a tu comunidad, los que deberían conocer tu calle, tu urbanización, los problemas concretos de tu municipio y de tu circunscripción.
Muchos no recuerdan al concejal.
Pero hay algo más revelador todavía: un gran número de venezolanos tampoco recuerda con claridad quién es su alcalde.
Y si elevo la pregunta un poco, seguro que no saben quién es el diputado regional en su estado ni el que fue a Caracas para representarlos en la Asamblea Nacional.
No es por falta de interés cívico.
Es porque el sistema se encargó de que no exista razón suficiente para recordarlos.
Esa es la consecuencia más profunda y menos discutida del modelo que decidió concentrar todo el poder en Miraflores por más de dos décadas.
No solo vació las instituciones municipales, le quitó al ciudadano la razón para relacionarse con ellas. ¿Para qué saber quién es tu alcalde si tu alcalde no puede decidir nada sobre lo que te afecta en tu vida diaria? ¿Para qué recordar a tu concejal si tu concejal no tiene agenda real que defender en tu comunidad? ¿Para qué votar con convicción si el resultado es siempre el mismo, un funcionario que aparece en la foto cuando cae un árbol y que tampoco puede hacer mucho más que eso? El municipio debería ser la estructura de poder más cercana al ciudadano.
El nivel de gobierno donde los problemas cotidianos tienen nombre y apellido, el hueco en la calle, el acueducto roto, la cancha sin mantenimiento, el alumbrado que no funciona.
El alcalde debería ser la persona a quien el vecino puede tocar la puerta, mirar a los ojos y exigirle cuentas directamente.
No un intermediario de Caracas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.