Alto costo de la cesta alimentaria y bajos ingresos golpean a los merideños
Un comerciante organiza y supervisa la mercancía en un puesto de venta de frutas y hortalizas.
Foto: La Patilla El monitoreo de los precios de los productos esenciales se ha convertido en el barómetro más fidedigno para medir la crisis que atraviesan los hogares en los Andes venezolanos. lapatilla.com Al contrastar el seguimiento pormenorizado realizado durante casi seis meses (desde finales de marzo hasta agosto de 2026) en un establecimiento comercial de la ciudad de Mérida con los indicadores nacionales del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), emerge una realidad inocultable: la economía doméstica continúa asfixiada por una brecha insostenible entre el poder adquisitivo y el costo real de subsistir a una crisis qué no se tapa con un dedo, y mucho menos se cubre con un bono mensual qué no representa el ingreso o salario de los trabajadores consono con la realidad económica del país.
Los datos recabados en un supermercado merideño muestran una tendencia particular: mientras diversos rubros de la cesta básica registraron ligeras contracciones de sus precios en dólares, la realidad en bolívares cuenta una historia totalmente distinta.
Hacia el cierre del mes de julio de 2026, el Cendas-FVM situó la Canasta Alimentaria Familiar (CAF) en 516.804,22 bolívares, lo que equivale a 727,89 dólares.
Este reporte macroeconómico evidenció una aparente disminución técnica del 3,77 % en su valor en divisas con respecto al mes previo, explicada en gran medida por el comportamiento del tipo de cambio.
Sin embargo, en moneda nacional la canasta experimentó un incremento mensual de 15,8 %.
Esta misma dinámica se reflejó en el microestudio de Mérida: productos como el arroz pasaron de cotizarse a 1,29 dólares en marzo y abril, a descender a 0,85 dólares en agosto; no obstante, debido a la depreciación progresiva del bolívar (cuya tasa oficial superó los 770 y 779 bolívares por dólar en agosto), el costo nominal en bolívares castigó el bolsillo del consumidor, cuyo ingreso es en moneda nacional.
Al igual que lo reportado por el Cendas, donde renglones como raíces, tubérculos, café, grasas y los lácteos, quesos y huevos lideraron los incrementos nominales más fuertes, el monitoreo en el supermercado merideño expuso las fluctuaciones críticas de los rubros de mayor demanda.
Los ciudadanos consultados coinciden en que el queso blanco logró estabilizarse en torno a los 6,80 dólares por kilogramo, mientras que la carne de res se fijó de manera estable en 7,20 dólares.
A nivel nacional, la categoría de lácteos, quesos y huevos continuó siendo la que exigió el mayor desembolso para las familias.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.