Pancho el escapista: Crónica de un rescate y las mallas rotas
Hace algunos meses adopté un gato, muy dulce, tan tremendo como cariñoso, lo encontré mientras paseaba a mi perro, lo vi tan tranquilo que me pareció raro, porque si un gato ve a mi perro, lo mínimo, es que se aleje o se incorpore, pero este se quedó como desmayado.
Me dio mucho dolor, tenía una herida, lo agarré, me lo llevé directo al veterinario.
Alguna mordida o ataque es lo que sugirió el veterinario.
Se recuperó y yo escogí tenerlo.
Pero tener un gato, no se parece a tener un perro… Pancho, como le bauticé, no necesita paseos, paseador y además no se deja, ya lo intenté.
Mientras él pueda estar en lo alto, lo hará.
Ya lo vivo a diario.
Duerme sobre la nevera, los gabinetes, es todo un personaje.
Mi perro usa su cama y nunca le interesa escaparse.
Pancho no solo intenta escaparse, lo hace.
Ya me han pasado varios mensajes por el grupo del condominio y aunque parezca que soy negligente, no hallo qué más malla poner, porque el muy astuto se escapa.
En mi cama Lo que más me preocupa, es que me han dicho que van a regar veneno, me amenazaron con matarlo.
Les expliqué que no deben hacer eso, aunque argumentan que es por las ratas, el vecino amenazó con hacerlo porque no quiere ver a mi gato, ni a ningún otro por ahí, porque no acaban con las ratas, entonces acabará con ambos: gatos y ratas.
Siempre antes de salir, cierro las ventanas (aunque tengo una malla que ya ha roto un par de veces).
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en ultimasnoticias.com.ve — el contenido pertenece a Últimas Noticias.