Transporte público de Valencia aumenta su pasaje pero sus unidades siguen en la ruina
El pasaje de 300 bolívares pesa sobre los ingresos de quienes deben tomar varias unidades al día en Valencia y sus alrededores.
A ese gasto se suman las largas esperas, los autobuses deteriorados y los conflictos por el cobro de tarifas preferenciales para estudiantes y adultos mayores.
Los testimonios de pasajeros y trabajadores del sector reflejan un problema que va más allá del precio del viaje.
Mientras los usuarios intentan ajustar sus presupuestos y cumplir con sus obligaciones, los transportistas advierten que el dinero recaudado tampoco alcanza para cubrir el combustible, las reparaciones y la distribución de ingresos entre los trabajadores y los propietarios de las unidades.
Kendry Benítez, quien trabaja en la limpieza de un edificio, gana 250 dólares mensuales y debe utilizar varios vehículos para desplazarse hacia El Roble.
Considera injusto que el pasaje aumente mientras los ingresos de los trabajadores permanecen rezagados.
“Siempre aumentando, aumentando, aumentando y el sueldo sigue igual.
No me parece justo”.
Ella tiene la ventaja de que su esposo ayuda a que no tome los viajes de ida, pero igualmente dice que es detestable sentarse en asientos en donde la goma espuma se sale, mientras hombres y mujeres restriegan sus partes íntimas a otros pasajeros ante la imposibilidad de crear el mínimo distanciamiento social porque cada unidad viaja sobrepoblada. / Foto: Armando Díaz Cuatro horas perdidas Para algunos pasajeros, el tiempo que consume movilizarse por la ciudad representa otro de los principales problemas.
Betania Castillo, diseñadora que se desplaza hacia Buenaventura, calcula que pierde alrededor de cuatro horas diarias entre la ida y el regreso.
Castillo sale de su casa a las 5:40 de la mañana y atribuye las demoras a la escasez de unidades y de trabajadores disponibles para prestar el servicio.
Explicó que, en ocasiones, debe esperar hasta la tarde para conseguir transporte en su ruta habitual.
Aunque no considera que el precio del pasaje sea su principal dificultad, sí cuestiona las condiciones de algunos autobuses.
Señaló que hay unidades con asientos deteriorados y que prefiere esperar más tiempo para viajar sentada, en lugar de pasar largos trayectos de pie.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.el-carabobeno.com — el contenido pertenece a El Carabobeño.