La decisión del Pentágono que podría terminar favoreciendo a China en la carrera por la IA
Foto: Cortesía A mediados de julio, muchos de los mayores contratistas militares de Estados Unidos recibieron una carta de la Fuerza Aérea con una advertencia estricta.
Decía que todo el software empleado para armas y sistemas de control debía estar libre de productos desarrollados por la empresa de IA Anthropic para el 1 de septiembre.
El incumplimiento pondría en riesgo todos sus negocios con el Pentágono.
Por The New York Times En menos de un mes, esos mismos contratistas recibieron un inesperado cambio de rumbo: podían —por ahora— ignorar las instrucciones anteriores sobre eliminar a Anthropic.
Fue un ejemplo más del caos y las contradicciones en el torrente de disrupciones causadas por la IA que ha arrasado con el estamento de seguridad nacional en los últimos meses.
Agencias como el Pentágono, que todavía usan aviones diseñados en la década de 1950, luchan con desesperación para seguirle el ritmo a los modelos de IA, cuyas capacidades se multiplican en cuestión de meses.
La tensión se ha ampliado en el caso de Anthropic, cuyo director ejecutivo, Dario Amodei, se ha enfrascado en una disputa pública con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, por las restricciones que la empresa intentó imponer al uso de la tecnología por parte del ejército más poderoso del mundo.
Sin el poderoso modelo Mythos de Anthropic, sería mucho más difícil para la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés) encontrar y reparar vulnerabilidades en los propios sistemas del Pentágono, argumentaron altos funcionarios de la agencia.
Y resultó que, a pesar de la prohibición original de Anthropic, la NSA aún tenía permitido usar sus productos.
Lea más en The New York Times
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.