Hagamos las paces: Aprendamos de nuestros hermanos indígenas
Hace unos días, en un chat, leí un comentario de este tipo: “Creen que todavía somos indios”, se referían a uno de esos anuncios de autoridades que no se pueden creer por ser evidentemente falsos.
O sea, ser “indio” es ser ignorante… Me molestó el comentario, creía que ya los “criollos” habíamos recapacitado y entendido que los hermanos indígenas, los no criollizados, tienen otra cultura pero no son ni tontos ni ignorantes y, les digo, mucho nos hace falta a nosotros conocer su cultura y aprender de ella.
Que no tengan televisión, ni internet en sus comunidades no les hace ni tontos, ni ignorantes.
Les compartiré parte de lo que he aprendido de comunidades indígenas, de esas que están en medio de la selva.
Aunque lo haya dicho muchas veces, yo podía pasar hasta tres días trabajando con los docentes en una de las churuatas de una escuela indígena, de las que Fe y Alegría tiene en medio de la selva, en el Estado Bolívar, y los niños podían estar en los alrededores jugando pelota, jugando con sus mascotas – monitos – e incluso haciendo tareas, sin pelearse, sin molestar a los maestros, tal vez se asomaban de vez en cuando, pero sin interrumpir.
Cuando salíamos en nuestros recesos, algunos se acercaban, me tocaban los brazos – les llamaba la atención los vellos dado que ellos son lampiños – pero de manera tranquila.
O sea, aprendí en la práctica antes de hacerlo con la teoría, que la violencia no es natural, es aprendida, no hay violencia en las escuelas indígenas .
Eso que hacíamos ahí, no se puede hacer en un colegio de “criollos”, ¿Los docentes en una reunión toda la mañana y los chicos en el patio sin que haya que salir a disolver una pelea o algún problema? No abandonan niños .
Si una madre muere y tiene hijos pequeños, otra familia los acoge sin distinción, no hay niños abandonados en esas comunidades indígenas. ¡Qué maravilla! Solidaridad sin distinción, protección para la población infantil.
No conocen a San Fracisco de Asís, ni han leído la encíclica Laudato Si del papa Francisco, sobre el cuidado de la Casa Común, pero es admirable como cuidan su entorno natural .
Un par de ejemplos: si deben talar en un lugar para sus huertos, entonces más allá siembran semillas o pantas para que en unos años haya árboles un poco mas allá. ¡Extraordinario! Verdad.
El arco minero, ley criolla, está deforestando de manera criminal el sur del país, los indígenas siguen protegiendo su entorno, debieran nombrar a algún cacique ministro de ecosocialismo.
No puedo olvidar decir que cuidan sus ríos, no contaminan esas aguas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.analitica.com — el contenido pertenece a Analítica.