Reseña | ReStory: Chill Electronics Repairs
Da lo mismo, si se ambientara en los años 2000 o dentro de 200 años, se seguirá tratando de una propuesta interesante, adictiva y muy bien lograda
En la actualidad la nostalgia se ha vuelto un negocio muy rentable. Nos hemos acostumbrado a consumir productos que nos intentan enganchar con pequeñas dosis de nostalgia idealizada. Probablemente cuando escuchaste “Running Up That Hill” de Kate Bush en Stranger Things, fantaseaste con esa época cuando escuchabas esta pieza en tu walkman mientras ibas en patines al liceo, aunque probablemente eso nunca haya ocurrido.
Es por eso que hablo de idealización de la nostalgia, esa especie de filtro que borra lo malo de nuestros recuerdos y que actualmente se ve alimentando de tantos estímulos e ilusiones cresadas por el marketing moderno. Estamos tan empeñados en revivir esos “buenos tiempos” que Riot Games revivió el LOL Clásico y un juego como Mixtape se volvió tendencia. Y entre todo este brebaje comercial del pasado encontramos ReStory: Chill Electronics Repairs.
ReStory es un juego del estudio independiente Mandragora que distribuye tinyBuild. En él, te pondrás al frente de un taller de servicio técnico en la Tokio de principios del siglo XXI.
Justamente en la ambientación es que la nostalgia se encuentra su espacio en este reciente título. En ReStory tendrás que reparar consolas, celulares, cámaras y otros dispositivos de la década de los 2000 e incluso de antaño. Encontrarás desde una Atari 2600, un Tamagotchi hasta un Nokia 3310 o una Nintendo DS (o sus versiones sin copyright). Entonces, lo que parece una bomba interactiva de nostalgia vacía se sale del estándar y ofrece mucho más.
Más allá de la portada y de temática tan gastada en la actualidad, Restory sorprende ofreciendo una experiencia fresca y adictiva donde la simulación, la gestión y la narrativa se complementan para dar muchísimas horas de entretenimiento.
En este juego reparar cualquier aparato se siente inmersivo y muy realista (aunque nunca he abierto ninguno en la realidad). Tendrás que limpiar los componentes, comprar repuestos o volverlos a soldar de ser necesario. Cada equipo se muestra bastante parecido a sus versiones reales y las piezas del interior son bastante detalladas y convincentes.
La mayoría de las acciones son con el mouse, el teclado solo utilizará en momentos concretos, pero usar el mouse vuelve el chequeo de los equipos y sus componentes una tarea relativamente rápida y sencilla. Si no tienes la mejor vista para encontrar algún tornillo restante podrás usar la barra de espacio para iluminarlos y si no sabes que pieza sigue para armar una gameboy tendrás una guía de tareas y ensamblaje siempre a la mano, así que cero estrés por ahí.
Aunque tiene su punto de realismo que permite darnos la ilusión de estarnos capacitando para una reparación real, todas las mecánicas con las herramientas siguen siendo muy simplistas, concentrándose más en el fácil aprendizaje y la velocidad que un proceso minucioso y complejo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en ultimasnoticias.com.ve — el contenido pertenece a Últimas Noticias.