Del viaje a la importación: cómo una moneda fuerte o débil cambia los precios que pagamos
Todos experimentamos las consecuencias del fortalecimiento o desvalorización de una moneda de primera mano. Lo comprendemos al adquirir tecnología importada, al pagar vacaciones en otro país o al comprar los alimentos que consumimos todos los días.
El mercado cambiario nos afecta a todos, ya sea que se practique en Forex Mx , o en cualquier otro país. Cada vez que tratamos de adquirir algo que se elabora en el extranjero o un servicio que se presta desde otra nación, nos exponemos directa o indirectamente a las fluctuaciones de las divisas.
Tampoco se debe leer en forma absoluta, como si la moneda fuerte fuese buena y la débil negativa. Su impacto es diferente, dependiendo de que seas consumidor, importador, exportador, viajero o productor. Lo que realmente importa es comprender qué hace que una divisa se valorice o desvalorice frente a otras.
Una moneda es fuerte cuando aumenta su valor respecto a otra. Se evidencia cuando con la misma cantidad de una divisa, se puede adquirir más de otra moneda.
En cambio, una divisa se debilita cuando pierde valor frente a otra. Por lo tanto, con la misma cantidad de moneda local, se puede obtener menos de la moneda extranjera.
Las monedas fuertes o débiles no existen en términos absolutos. Una divisa puede debilitarse frente al dólar, pero fortalecerse frente a otra. En lo que respecta a la debilidad o fortaleza de una moneda, siempre se indica frente a cuál divisa sucede esto, ya que siempre se realiza una comparación.
Una moneda local fuerte permite adquirir productos importados con un costo relativo menor. Por ejemplo, para adquirir un producto que cuesta 1000 dólares, si la moneda local se fortalece respecto a esta moneda, será necesario recurrir a menos dinero para poder hacer la compra.
Es ventajoso para quienes compran productos importados, o para aquellos que realizan gastos frecuentes en el extranjero.
Mucha de la tecnología de la que hacemos uso actualmente, desde teléfonos móviles, pasando por ordenadores y componentes tecnológicos, depende de cadenas de producción internacionales.
Importar esos productos a través de una moneda fuerte, reduce el costo de adquisición en la moneda local. Pero no es un beneficio que reduzca de inmediato el precio que paga el consumidor, ya que al costo final se suman gastos de transporte, impuestos, costos de almacenamiento, salarios y los márgenes de ganancia comercial.
Desde una moneda fuerte los viajes al exterior son más convenientes. Los turistas obtienen más moneda extranjera y mayor poder adquisitivo en el lugar en dónde se vacaciona.
Como ejemplo, imaginemos un viaje a Europa, para el que es necesario tener euros para pagar desde el alojamiento, hasta los gastos más básicos.
Si la moneda del viajero se aprecia o revaloriza frente al euro, se puede comprar la misma cantidad de euros con menos dinero. Pero si se deprecia la moneda local, se requerirá de más dinero para obtener la moneda europea y realizar el viaje.
Que una moneda pierda su valor y por ende su poder adquisitivo, resulta en una situación desventajosa.
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