¿Sector agropecuario bajo amenaza? Expertos explicaron cómo enfrentar el impacto del ‘Súper Niño’ en los campos venezolanos
El sector agropecuario venezolano enfrenta una amenaza crítica ante la consolidación del fenómeno climático conocido como el “Súper Niño”, que se caracteriza por altas temperaturas, sequías prolongadas e intermitentes lluvias torrenciales.
Dicho evento puede ocasionar una drástica disminución de los niveles de ríos, quebradas y pozos subterráneos, afectando la humedad en los suelos y poniendo en riesgo la viabilidad de los ciclos productivos y la seguridad alimentaria del país.
Los ingenieros agrónomos Wilfredo Alfonso y José Rivero analizaron, en entrevista exclusiva para Caraota Digital, los principales riesgos técnicos, económicos e infraestructurales que atraviesa el campo venezolano, así como las soluciones inmediatas para evitar pérdidas masivas en las cosechas.
De acuerdo con Rivero, el impacto de este fenómeno climático se puede concentrar en cuatro pilares fundamentales.
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En segundo lugar, podría haber una disminución importante en la producción pecuaria, que se traduciría en una reducción en la oferta de carne y leche producto del estrés térmico en el ganado y la degradación de los pastizales.
El tercero se concentraría en la presión sobre las fuentes de agua, debido al agotamiento acelerado de las reservas hídricas utilizables para riego.
Por último, podría existir una presión económica adicional, debido al incremento en los costos de producción derivados de la escasez de alimentos y la menor oferta en el mercado.
PEQUEÑOS PRODUCTORES SERÍAN LOS MÁS AFECTADOS Por su parte, el ingeniero Wilfredo Alfonso advierte que la brecha de vulnerabilidad afecta con mayor severidad a los pequeños productores, quienes dependen casi en su totalidad de los ciclos de lluvias o de pequeños caudales a orillas de los ríos, conocidos como vegas. «Son dos escenarios extremos: sequías fuertes que impiden sembrar por falta de humedad, o lluvias torrenciales fuera de parámetros normales que dañan los cultivos», precisó Alfonso.
No obstante, ambos especialistas coinciden en que los desafíos climáticos se ven agravados por la realidad operativa de las unidades de producción en Venezuela, caracterizada por la inestabilidad del sistema eléctrico, el difícil acceso a combustibles (diésel y gasolina) para bombear agua y la falta de financiamiento bancario.
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