Expertos recomiendan comer pistachos por la noche para dormir mejor
Una nueva revisión bibliográfica ha revelado que los pistachos podrían representar una intervención alimentaria integral prometedora para mejorar el sueño debido a su combinación única de nutrientes y compuestos bioactivos.
Por ello, los autores abogan por realizar ensayos controlados aleatorios que examinen el consumo de pistachos enteros, las relaciones dosis-respuesta, los niveles de melatonina, los efectos sobre el sueño y la biodisponibilidad de compuestos clave.
Asimismo, recomiendan investigar si la variedad de pistacho, las condiciones de cultivo y el procesamiento influyen en el contenido nutricional y bioactivo de los pistachos.
“Los ensayos clínicos bien diseñados en humanos pueden ayudarnos a determinar si la combinación única de nutrientes y compuestos bioactivos en la matriz alimentaria del pistacho produce cambios medibles en la melatonina, la calidad del sueño, la duración del sueño u otros resultados relacionados con el sueño”, explica la doctora Marie-Pierre St-Onge, autora de la revisión y directora del Centro de Excelencia para la Investigación del Sueño y los Ritmos Circadianos del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia (Estados Unidos).
El estudio, publicado en la revista ‘Nutrition Research Reviews’, destaca tres razones por las que los pistachos resultan interesantes para los investigadores y clínicos del sueño.
Por un lado, favorecen la producción de melatonina ya que aportan triptófano, vitamina B6 y magnesio, nutrientes que el cuerpo utiliza para producir serotonina y melatonina.
Beneficios La serotonina interviene en la regulación del sueño y también se utiliza para producir melatonina, la hormona que ayuda a regular el ciclo sueño-vigilia.
Los pistachos también contienen fitomelatonina, la forma de melatonina producida por las plantas, aunque su absorción y los efectos de su consumo en humanos aún no se han determinado.
En segundo lugar, favorecen las señales calmantes en el cerebro al aportar vitamina B6 y magnesio, que intervienen en la producción y función del ácido gamma-aminobutírico (Gaba), una sustancia química cerebral que ayuda a calmar la actividad nerviosa y desempeña un papel en la regulación del sueño.
Y en tercer lugar, “conectan” el intestino con el sueño puesto que aportan fibra y polifenoles que la microbiota intestinal puede descomponer en compuestos que podrían influir en la comunicación entre el intestino y el cerebro, incluyendo la señalización implicada en la regulación del sueño.
Los investigadores están explorando si estas interacciones podrían ser otra forma en que los pistachos influyen en el sueño.
Una porción de 28 gramos de pistachos aporta aproximadamente 71 miligramos de triptófano, lo que representa cerca del 20 % de la cantidad diaria recomendada para un adulto de 70 kg.
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