El País: La agonía cotidiana de vivir a oscuras en Venezuela
El problema de la electricidad en Venezuela es estructural, pero el Gobierno ha argumentado que el fenómeno climático de El Niño, que inició en agosto con una tendencia de sequías fuertes y altas temperaturas, le ha obligado a tomar medidas extraordinarias.
Reseña el diario El País (de España) que ello ha llevado a las autoridades a ampliar las horas de cortes diarios, que en promedio van de entre 6 a 11 horas en varias regiones del país; se establecieron horarios reducidos para la administración pública en algunas ciudades y, esta semana, han acordado con los centros comerciales dos bloques de racionamiento diarios.
La situación recuerda a la emergencia eléctrica de Hugo Chávez en 2009, cuando el embalse de Guri —que a través de su hidroeléctrica alimenta al 70% del país— bajó de nivel por una sequía severa.
La crisis intentó ser resuelta entonces con la compra de plantas termoeléctricas a través del empresario Alejandro Betancourt y su empresa Derwick, que nuevamente ha reaparecido para hacer negocios con el Gobierno en el sector petrolero.
Betancourt obtuvo entonces 11 contratos de los que se denunció sobreprecio y con los que se trajeron equipos que al poco tiempo fallaron.
Así fue como los apagones se convirtieron en el día a día, y el ruido sordo de las plantas eléctricas en el sonido ambiente en muchas ciudades.
En esa crisis, el chavismo obligó a que los centros comerciales autogeneraran su energía y redujeran sus horarios de funcionamiento.
Hoy, gran parte de estos establecimientos tienen plantas propias.
Los que no las tienen sufrirán racionamiento de ocho horas al día, entre las 12 del mediodía y las 4 de la tarde, y de las 6 de la tarde hasta las 10 de la noche.
Los que sí tienen recibirán a sus usuarios sin aire acondicionado y con las escaleras mecánicas apagadas.
El plan de ahorro durará al menos dos meses.
En 2009, por ejemplo, también se ordenó apagar las luces y avisos luminosos publicitarios en la capital.
Pero la Caracas de ahora se ha llenado de pantallas LED en las que el Gobierno difunde propaganda.
Aunque la capital suele estar exenta de racionamiento, las fluctuaciones de luz las padecen todos por igual y varias veces al día.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.el-carabobeno.com — el contenido pertenece a El Carabobeño.