Cómo es la carrera de aventura entre padres e hijos: “Voy con mis tres chicos y ellos me piden volver”
A diferencia de una carrera tradicional, el Orientatlón no tiene un recorrido predeterminado.
Antes de la largada, cada participante recibe una carta topográfica con distintos puntos testigo o de control.
El desafío consiste en decidir cuáles buscar, trazar una ruta y desplazarse de manera autónoma por el terreno dentro de un tiempo límite.
Por eso, cuando se da la señal de largada, la primera decisión no necesariamente es correr.
Los equipos despliegan el mapa y eligen por qué quebrada ascender, qué filo bordear o qué arroyo cruzar.
No existe un único camino correcto: la estrategia consiste en encontrar la mejor combinación entre distancia, dificultad y cantidad de puntos.
La edición 2026 de la “Expedición La Cumbrecita” se realizó el sábado 19 y el domingo 20 de septiembre.
La competencia comenzó a las 14 del sábado y terminó al mediodía del domingo.
El formato incluyó una parada obligatoria y un pernocte en un campamento agreste instalado en el puesto de la familia Merlo, en las Sierras de Córdoba.
Una carrera en la que cada equipo elige su camino Los puestos testigo distribuidos en el mapa tienen diferentes puntajes según la dificultad técnica, el desnivel y la distancia desde la largada.
Los equipos de elite suelen buscar los de mayor valor, ubicados en sectores más alejados y de acceso complejo.
Para alcanzarlos pueden superar los 50 kilómetros en menos de 12 horas de marcha.
En las zonas más bajas y accesibles, en cambio, hay una mayor concentración de puestos de menor valor que, combinados, también pueden construir un puntaje competitivo.
La clave no es solamente caminar más, sino decidir qué recorrido conviene hacer.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.