Un escarabajo japonés revela cómo la evolución puede dividir especies dentro de una sola isla
Un estudio sobre un escarabajo distribuido en el archipiélago japonés reveló que la evolución de su forma corporal no se produjo únicamente entre islas, sino también dentro de una misma, un resultado que amplía la discusión sobre cómo cambia la biodiversidad en territorios aislados.
Según la publicación de Biological Journal of the Linnean Society , la investigación se centró en Carabus blaptoides , una especie de escarabajo incapaz de volar que se alimenta principalmente de caracoles terrestres.
Los científicos analizaron si las variaciones en su anatomía podían surgir a escalas geográficas más pequeñas y compararon poblaciones de distintas regiones de Japón.
De acuerdo con Phys.org , el trabajo identificó ese patrón en regiones de Honshu , además de áreas insulares como Hokkaido y la isla de Sado .
Los resultados refuerzan el interés de los territorios insulares como escenarios para estudiar la evolución, aunque también muestran que el aislamiento necesario para favorecer la diferenciación puede aparecer dentro de una misma masa terrestre.
Anatomía y dieta Los Carabus blaptoides se han diversificado en 8 subespecies , esa variedad aparece asociada a diferencias de forma corporal vinculadas con la manera en que estos insectos capturan y consumen a sus presas.
La investigación describe una compensación funcional entre 2 estrategias de alimentación.
Los ejemplares más esbeltos presentan cabeza y tórax largos y estrechos, rasgos que les permiten introducir la cabeza en profundidad dentro de los caparazones de caracoles grandes.
Los individuos más robustos, en cambio, tienen cabeza más corta y ancha, además de mandíbulas potentes, características aptas para triturar conchas de caracoles relativamente pequeños.
Esa relación entre anatomía y dieta ya había sido sugerida en investigaciones previas, el nuevo trabajo evaluó si las diferencias regionales en el tamaño de los caracoles disponibles contribuyeron a la diversificación de la forma corporal del escarabajo en distintas zonas.
Cómo se reconstruyó la historia evolutiva La investigación fue encabezada por Junji Konuma , profesor asociado de Toho University , en colaboración con Nobuaki Nagata , del National Museum of Nature and Science , y Teiji Sota , profesor de Kyoto University .
El equipo reconstruyó la historia geográfica y evolutiva de la especie a partir de información genética y morfológica.
Para ello, los investigadores combinaron datos genéticos de 170 individuos recolectados en 70 sitios con datos morfológicos de 50 poblaciones .
A partir de ese análisis, concluyeron que la forma corporal mostró divergencia adaptativa no solo entre islas, sino también entre regiones dentro de Honshu, el territorio insular más grande de Japón.
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