Costa Rica reduce requisito para licencia C2 y abre la puerta a nuevos conductores de autobús
Costa Rica abrió una nueva vía para incorporar conductores al transporte público luego de la entrada en vigencia de una reforma que reduce de tres años a uno el período de experiencia requerido con una licencia B para iniciar el proceso de obtención de la licencia C2 , necesaria para conducir autobuses.
La medida busca responder a una de las principales dificultades que enfrenta actualmente el sector autobusero: la falta de conductores profesionales .
De acuerdo con el Gobierno, el país registra un faltante de al menos 5,000 choferes de autobús , situación que repercute directamente en la prestación del servicio y en miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público.
La reforma, identificada como el proyecto de ley 23.080 , fue aprobada por unanimidad en la Asamblea Legislativa y ahora permite que un grupo más amplio de personas pueda iniciar el camino para convertirse en conductor profesional de autobús.
Durante la presentación de la nueva normativa, la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado , destacó que la modificación busca eliminar una barrera que durante años limitó el ingreso de nuevos trabajadores al sector.
Desde la Cámara Nacional de Transportes , el sector considera que la antigua exigencia no necesariamente representaba una garantía sobre la capacidad de un futuro conductor.
“Este requisito no necesariamente determina la pericia ni la capacidad de los conductores.
Por eso, esta nueva ley pone énfasis en la formación y la preparación adecuada” , señaló un representante de la organización durante la actividad.
El sector también destacó que existen más de siete escuelas de formación de conductores profesionales que pueden participar en la preparación de quienes quieran aprovechar esta nueva oportunidad laboral.
La seguridad no se elimina La flexibilización del requisito no significa que las personas puedan conducir autobuses sin preparación especializada.
De acuerdo con la información presentada por el Gobierno, quienes ingresen al proceso deberán cumplir con capacitación y evaluaciones especializadas , mediante un programa diseñado y fiscalizado técnicamente por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).
La formación contempla distintos componentes relacionados con el trabajo cotidiano de un conductor profesional.
Entre ellos se incluyen protocolos de atención al cliente, mecánica básica y destrezas prácticas para la conducción de autobuses .
La capacitación busca que los futuros choferes puedan identificar problemas frecuentes de las unidades y actuar adecuadamente ante situaciones que puedan presentarse durante el servicio.
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