Sint-Truiden, el club belga que es vía de entrada del fútbol japonés en Europa y jugará Conference League
La selección japonesa volvió a tropezar en un escalón menor al esperado en el reciente Mundial.
Después de dominar el partido ante Brasil y ponerse en ventaja, un gol de Gabriel Martinelli en el quinto minuto de descuento la eliminó en 16avos de final, dejando una vez más la sensación de que a los futbolistas del archipiélago del Extremo Oriente les sigue faltando el toque de madurez y oficio suficientes como para sostener y asegurar resultados a favor.
Pero perseverantes y organizados como son, los nipones no aflojarán en la persecución del objetivo que se trazaron: organizar y ganar una Copa del Mundo en las próximas dos décadas.
Y, como paso previo, vienen fortaleciendo sin prisa ni pausa una experiencia inaudita: la de desarrollar en Europa una especie de Casa Japonesa, un lugar que pueda servir de puente a los jugadores del país antes de dar el salto a equipos de élite y llegar a la selección.
En otras palabras, una búsqueda de ese plus intangible del que parecen carecer en los momentos cruciales y, sobre todo, ante rivales que les imponen un respeto exagerado.
La institución elegida fue el Sint-Truiden (STVV), de Bélgica, modesto equipo representativo de la pequeña ciudad homónima situada en la provincia de Limburgo (41.500 habitantes), no muy lejos de la frontera con Países Bajos.
Nacidos en 1924, Los Canarios, como los apodan en Bélgica por el color amarillo de la camiseta, no presentan grandes logros en su currículum.
Nunca ganó la Liga, registra sucesivos descensos y ascensos en su historial y apenas si cuenta con un subcampeonato en la temporada 1965-66 y dos finales de Copa doméstica, ambas perdidas, en 1971 y 2003.
Sin embargo, el año pasado mostró una evolución: el equipo quedó tercero, y esa posición le dará esta campaña la posibilidad de disputar por primera vez la fase de liga de la Conference League, tercera copa del Viejo Continente.
“En su día buscamos exactamente esto: un club de nivel medio para que nuestros jugadores se acostumbren al entorno y el estilo de juego europeo”, explicaba a The Athletic en marzo pasado Takayuki Tateishi, exdirector general del FC Tokyo y mánager general del Sint-Truiden.
El empeño de Tateishi logró en su momento convencer a Keishi Kameyama, multimillonario dueño del DMM Group, un gigante del comercio electrónico y los contenidos digitales, de hacer una inversión con mucha visión de futuro y cierto espíritu patriótico.
La idea comenzó a dar frutos relativamente rápido.
En 2018, unos meses después de asegurarse el total del accionariado de la entidad, los tres primeros fichajes fueron Takehiro Tomiyasu, Wataru Endo y Daichi Kamada .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Deportes.