Cada ambiente, un hallazgo: la feria ArPa debuta en la Casa Victoria Ocampo con obras excepcionales
En la histórica Casa Victoria Ocampo, cada ambiente reserva un hallazgo.
Hay obras que rara vez salen de las colecciones privadas .
Como una selecta joya, ArPa se deja recorrer con facilidad e impulsa el deseo de detenerse y saborear con la mirada.
En su desembarco porteño, la feria nacida en San Pablo encuentra una medida especialmente feliz: se puede ver todo.
La búsqueda de los huesos de D’Artagnan llevó a un hombre tras las rejas La primera edición internacional de ArPa , que se puede visitar hasta el 20 de septiembre, comienza con expectativa, adquisiciones y un clima entusiasta entre galeristas y coleccionistas .
Su formato boutique tiene una virtud que se percibe enseguida: la cercanía.
Es posible conversar, regresar a una pieza, descubrir un detalle que había pasado inadvertido.
La casa participa de esa experiencia.
Los espacios de las galerías fueron concebidos para acompañar su arquitectura, con proyectos que funcionan como pequeñas exposiciones.
El respeto por el edificio llega a detalles casi imperceptibles: la panelería autoportante mantiene una separación de diez centímetros respecto de las paredes originales.
La intervención preserva así la integridad de la construcción y permite que sus ambientes conserven su identidad.
“El alquiler de la casa patrimonial se compensa con obras y mantenimiento pagados directamente a proveedores, bajo información pública”, dice Flavia Masetto, codirectora de la feria, en diálogo con LA NACION.
En el primer día de feria, la Colección Ama Amoedo adquirió en el espacio de Pasto un óleo sobre tela de Déborah Pruden.
La Colección posee un importante núcleo de obras de artistas abstractas argentinas que desarrollaron su práctica desde la década de 1940, entre ellas Yente y Germaine Derbecq.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.