Los atacantes van a entrar
Prevenir ataques sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la ciberseguridad Las organizaciones necesitan proteger sus sistemas, controlar los accesos y reducir al máximo las posibilidades de que una amenaza consiga ingresar El problema es que, frente al escenario actual, prevenir ya no es suficiente La seguridad también debe contemplar qué ocurre cuando una amenaza logra superar alguna de esas defensas Detectar que algo no está bien, limitar hasta dónde puede avanzar y reaccionar antes de que un incidente se transforme en una crisis se volvió tan importante como intentar evitarlo El desafío es cada vez mayor porque las organizaciones se enfrentan a un panorama de amenazas amplio y complejo La inteligencia artificial aparece como vector ofensivo, junto con el Ransomware como Servicio RaaS, los ataques a la cadena de suministro, las campañas de phishing avanzado, el factor humano y la presión geopolítica derivada de los distintos conflictos globales Ninguna barrera puede considerarse infalible Lo comprobé personalmente durante un incidente que al principio parecía un problema de rendimiento en un servidor Algunas terminales comenzaron a degradar su funcionamiento y las solicitudes hacia determinados servicios aumentaron de manera inusual Poco después, una alerta mostró que el comportamiento del tráfico no correspondía al funcionamiento habitual de la red La respuesta permitió aislar los equipos que generaban conexiones sospechosas y utilizar un honeypot, un sistema señuelo que simula ser un objetivo real para atraer y analizar ataques sin comprometer los sistemas reales, implementado previamente Al final, pudimos determinar que se trataba de un intento de denegación de servicio y trabajar junto con el proveedor de Internet para contenerlo El episodio dejó una enseñanza que excede aquel caso puntual El ataque consiguió generar una afectación inicial, pero no llegó a convertirse en una interrupción generalizada La prevención había sido importante, pero lo que terminó marcando la diferencia fue la capacidad para detectar el comportamiento anómalo, aislar los sistemas comprometidos y responder rápidamente Cuando esas defensas y capacidades fallan, las consecuencias pueden ser significativas Un ataque de denegación de servicio puede dejar fuera de línea sistemas críticos durante horas o incluso días, impedir que los clientes accedan a servicios, generar pérdida de ventas y afectar la confianza construida durante años Con el ransomware y otras formas de extorsión digital, el impacto puede ser todavía mayor Una organización puede perder información valiosa, bases de datos, documentación crítica y años de desarrollo y trabajo , además de afrontar costos elevados para intentar recuperar sus sistemas y continuar operando Pero existe otro componente que a
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