Opinión. El milagro del chacarero argentino
Hay milagros que no consisten en crecer.
Consisten, simplemente, en seguir vivo.
Si existe un “milagro del chacarero argentino”, no es cuánto produce ni cuánta tecnología incorporó.
El verdadero milagro es que todavía esté ahí.
Que después de más de dos décadas de retenciones, brechas cambiarias, crisis, falta de crédito, presión tributaria e infraestructura deteriorada, siga sembrando, invirtiendo y generando dólares para su país.
Quiebra de SanCor: el gremio pidió una definición de la Justicia y advirtió que los trabajadores están “a las puertas del hambre” La tecnología, la siembra directa, el contratismo, la escala, la genética y la agricultura de precisión no fueron el milagro.
Fueron las herramientas que necesitó para sobrevivir.
La magnitud del esfuerzo ayuda a entenderlo.
Entre 2002 y 2021, según datos del BID analizados por la BCR, la Argentina acumuló casi US$200.000 millones de apoyo neto negativo para su sector agropecuario; Brasil, en cambio, registró cerca de US$190.000 millones de apoyo neto positivo .
Son dos modelos muy distintos y sirven para dimensionar el contexto en el que compitió el productor argentino.
Pero el punto central no es Brasil.
El punto es que, después de más de veinte años de soportar extracción de renta, costos crecientes, falta de crédito y reglas cambiantes, el chacarero argentino todavía sigue produciendo.
Ese es el milagro.
Y hoy ese milagro empieza a mostrar un límite.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.