4 prácticas cotidianas para proteger la salud y la longevidad después de los 40
Adoptar hábitos sostenidos durante la mediana edad puede contribuir a proteger la salud física y mental con el paso de los años.
La actividad corporal, alimentación, aprendizaje y descanso forman parte de ese enfoque, aunque las necesidades cambian según cada persona y su estado de salud.
Los médicos especialistas en medicina de la longevidad Michael J.
Hall y Pablo Prichard , consultados por EatingWell , sitio especializado en alimentación, señalaron que es posible introducir cambios a cualquier edad.
Las recomendaciones generales, sin embargo, deben adaptarse con profesionales de salud cuando existen enfermedades, limitaciones de movilidad o tratamientos en curso.
1.
La actividad física combina trabajo aeróbico y fuerza muscular Prichard destacó ante EatingWell la importancia de desarrollar músculo e incluir ejercicio aeróbico.
Para quienes pasan mucho tiempo sin actividad, una caminata a paso ligero puede ser un punto de partida.
Las rutinas de intervalos de alta intensidad requieren una progresión acorde con la condición física individual .
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que las personas adultas acumulen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada , o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa.
Además de ejercicios de fortalecimiento muscular dos o más días por semana.
La entidad subraya que cualquier movimiento es preferible a la inactividad y que conviene reducir el tiempo sedentario .
Empezar con una cantidad de movimiento que resulte tolerable.
Aumentar de forma gradual la duración, la frecuencia o la intensidad.
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