La experiencia chilena que anticipa el futuro del RIGI
Mientras la economía mundial se pregunta de dónde saldrán las entre 10 y 15 millones de toneladas adicionales de cobre que exigirá la transición energética e industrial en la próxima década —impulsada por tecnologías como los vehículos eléctricos, que consumen hasta 60 kg de cobre frente a los 8 kg de un automóvil convencional—, la Argentina aparece en el mapa global con su potencial geológico .
Sin embargo, enfrenta una carrera contra el tiempo: aunque el mineral reposa bajo la cordillera, los capitales internacionales buscan previsibilidad. ¿Alcanza con el RIGI ? La Argentina podría pasar de una producción prácticamente nula a generar entre 1,5 y 2 millones de toneladas anuales de cobre hacia 2035 , mientras compite por inversiones con jugadores consolidados y emergentes como la República Democrática del Congo, Zambia, Sudáfrica y Mongolia .
Distintos analistas aseguran que la discusión ya no pasa solo por contar con el recurso geológico, sino por resolver aspectos clave que garanticen estabilidad jurídica, fiscal y cambiaria en el largo plazo .
“El capital se va a mover”, advirtió Jorge Cantallopts , director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), y subrayó que contar con el recurso geológico no garantiza la llegada de inversiones si no se ofrece una contundente certeza regulatoria .
El salto exportador Según datos de ABECEB , las exportaciones mineras argentinas pasarán de unos u$s 10.000 millones en 2026 a u$s 18.500 millones en 2030 y a más de u$s 35.000 millones en 2035 .
El cobre sería el principal motor de ese salto, a menos de una década de que la Argentina abandonara la producción a gran escala tras el cierre de Bajo de la Alumbrera.
El escenario requiere inversiones superiores a u$s 28.000 millones en más de tres proyectos avanzados.
En el primer semestre de 2026, las exportaciones mineras alcanzaron los u$s 4742 millones , un 74,4% más que en el mismo período del año anterior.
Pero el potencial también enfrenta límites.
Solo 20% del territorio con aptitud geológica fue explorado en profundidad.
La Argentina perfora entre 3 y 5 metros por kilómetro cuadrado , frente a los 10 a 15 metros de Perú y los 15 a 20 metros de Chile.
Entre el descubrimiento de un yacimiento y el inicio de la producción pueden pasar más de 20 años .
La exploración que no se realice hoy no se traducirá en nuevas exportaciones durante la próxima década.
RIGI vs.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.cronista.com — el contenido pertenece a El Cronista.