Cada cuánto hay que cambiar las sábanas y qué riesgos implica postergar el lavado
Las sábanas se usan durante horas cada noche y reciben sudor, células de piel y partículas de polvo aunque mantengan un aspecto limpio.
Por eso, la pauta de lavar la ropa de cama una vez por semana aparece con frecuencia en la información sobre higiene doméstica y control de alérgenos, aunque no debe entenderse como una regla idéntica para todas las situaciones.
La pregunta sobre cada cuánto cambiar las sábanas no tiene una única respuesta fijada por la ciencia.
Según los CDC (Centers for Disease Control and Prevention, EEUU), lo mejor es un lavado semanal.
Es que que las células cutáneas desprendidas pueden servir de alimento para los ácaros del polvo , cuyos restos y desechos se asocian con alergias, asma y eccema en personas sensibles.
La importancia de la frecuencia no está en que una sábana se vea o no manchada.
La cuestión es cuánto material se acumula en una superficie que permanece en contacto directo con la piel y las vías respiratorias durante el descanso.
De acuerdo con la American Academy of Allergy, Asthma & Immunology, el criterio semanal adquiere más relevancia en hogares donde hay personas con alergia a los ácaros , asma u otras sensibilidades respiratorias, porque en esos casos el objetivo es limitar la exposición a los alérgenos presentes en la cama.
Una revisión del The Journal of Allergy and Clinical Immunology analizó distintos procedimientos de lavado de ropa de cama.
Sus autores encontraron que el lavado puede reducir la concentración de alérgenos aun cuando no elimine todos los ácaros vivos.
El trabajo informó que el agua a 55 grados Celsius eliminó los ácaros evaluados, mientras que los ciclos fríos redujeron más del 90 por ciento de la concentración de alérgenos en el polvo fino de la ropa de cama, pero no retiraron la mayor parte de los organismos vivos.
La diferencia entre eliminar ácaros y disminuir los alérgenos ayuda a evitar mensajes absolutos.
La higiene de la ropa de cama puede reducir la carga acumulada, pero no garantiza por sí sola que desaparezcan los síntomas respiratorios ni sustituye las indicaciones que pueda requerir una persona con asma o alergias diagnosticadas.
El lavado frecuente reduce alérgenos cuando se combina con otras medidas Un estudio publicado en Environmental Health Perspectives evaluó intervenciones físicas en hogares urbanos de bajos ingresos para reducir los alérgenos de ácaros en dormitorios, alfombras y tapizados.
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