“No existe la basura, solo hay cosas en el lugar equivocado”: la curiosa filosofía que convirtió cassettes y cepillos de dientes en un edificio europeo
La Universidad de Brighton , en Inglaterra , construyó el primer edificio público permanente de Europa hecho casi en su totalidad con materiales de desecho : más de 20.000 cepillos de dientes usados en vuelos de primera clase, 10 toneladas de tiza , cassettes de video, pantalones vaqueros y carteles de vinilo conforman las paredes de una estructura que desafió los límites del reciclaje en la construcción.
El proyecto nació entre 2013 y 2014 de la mano del arquitecto e investigador Duncan Baker-Brown y fue erigido casi en su totalidad por 300 estudiantes de construcción, arquitectura y diseño, según detalla la casa de estudios en su sitio oficial.
Durante las obras, 750 alumnos de 35 centros educativos de la región visitaron el sitio para conocer de cerca las prácticas de sostenibilidad que guiaron cada decisión constructiva.
El 85% de los componentes provino de residuos domésticos y de obra La premisa central del proyecto fue demostrar que los insumos infravalorados tienen potencial como recursos valiosos .
“No existe la basura, solo hay cosas en el lugar equivocado”, es la filosofía que orientó la construcción, de acuerdo con la institución.
Bajo ese principio, el equipo recopiló ladrillos descartados, tableros de contrachapado, retales de madera, maquinillas de afeitar de plástico, DVDs y cintas de video que fueron introducidos en las cavidades de los muros para mejorar el aislamiento térmico.
Uno de los hallazgos más singulares del proceso involucró a los carteles de vinilo que cuelgan en las farolas durante festivales: al ser de uso único por su caducidad, pasaron a funcionar como capas de control de vapor interior.
Los 20.000 cepillos de dientes , cedidos por una aerolínea que operaba desde el aeropuerto de Gatwick, fueron integrados en las cavidades del ángulo noreste de la planta baja.
El edificio obtuvo la calificación energética A del Certificado de Eficiencia Energética (EPC), lo que lo ubica dentro de las construcciones de bajo consumo.
Una pared de tiza compactada de 35 centímetros de grosor, fabricada con 10 toneladas de ese residuo y un 10% de arcilla, tarda cerca de 12 horas en transferir el calor acumulado, lo que la hace especialmente eficaz para almacenar energía solar pasiva.
En 2025 la construcción se transformó en una vitrina de biodiversidad para vivienda social Más de una década después de su apertura, el espacio tomó un nuevo rumbo.
En 2025, con financiamiento del Consejo de Investigación en Ingeniería y Ciencias Físicas (EPSRC) y de la red Ecological Citizen(s), la estructura pasó a llamarse Brighton Wild House y fue reformada como modelo de vivienda social sostenible orientado a la biodiversidad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.