Expulsiones más ágiles y más controles en frontera: las claves de la nueva ley de asilo y la de extranjería
El Gobierno ha dado luz vede este martes a dos anteproyectos para adaptar la legislación nacional al Pacto Europeo de Migración y Asilo , que entró en vigor en junio: una nueva ley de asilo, que sustituirá a la de 2009, y la reforma de la ley de extranjería.
El anuncio llega tras la entrada masiva de personas migrantes a Ceuta desde Marruecos a finales de julio y, si el Congreso respalda estas propuestas, se agilizarán los procedimientos para expulsar a quienes entren de manera irregular a España o no cumplan los requisitos para obtener asilo.
Ambas iniciativas se enmarcan en un contexto europeo de mayor endurecimiento de la política migratoria , con nuevas normativas y acuerdos orientados a reforzar el control de fronteras y a establecer criterios más estrictos para la admisión y el retorno de migrantes.
El objetivo del Gobierno, según ha explicado el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, es contar con un sistema de protección “más ágil, eficaz, ordenado, con un enfoque garantista y de protección de los derechos humanos” .
Sin embargo, las nuevas normativas incorporan restricciones como la limitación geográfica de la residencia y la unificación de los procesos para denegar el asilo y ordenar la expulsión, lo que permitirá acelerar las devoluciones .
A continuación, te contamos los puntos más relevantes de la reforma.
Triajes en la frontera A través de la reforma de la ley de extranjería, se introduce un triaje (control y registro inicial) en la frontera a todos los migrantes irregulares, que incluye un reconocimiento médico, un examen de vulnerabilidad, identificación, toma de datos biométricos como las huellas o la imagen facial, una inspección de seguridad y la derivación al procedimiento adecuado en cada uno de los supuestos.
Hasta que no se completa este control, no se autoriza la entrada al territorio.
Aunque la normativa europea permite que estos procedimientos se realicen en un plazo de hasta siete días, España establece en la reforma un límite de tres días, ampliable únicamente por decisión judicial.
Permanencia en instalaciones policiales En algunos casos, quienes soliciten asilo tendrán que quedarse en dependencias policiales y bajo control de las autoridades antes de poder entrar oficialmente al país.
Esta medida, previa al ingreso, facilita la expulsión si se rechaza la solicitud de protección internacional .
El tiempo máximo que puede durar este proceso es de doce semanas.
Cabe recordar que las solicitudes de protección internacional han pasado de 3.000 en 2009 a 167.000 en 2024 y 144.000 en 2025, según los datos del Ministerio de Interior.
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