Los libros como materia prima central de la IA: la disputa de las tecnológicas por el conocimiento humano
Durante años, buena parte de la inteligencia artificial actual se entrenó con contenidos disponibles en internet.
Páginas web, foros, artículos, enciclopedias y repositorios digitales proporcionaron enormes cantidades de texto para enseñar a los grandes modelos de lenguaje.
Pero la red empieza a mostrar sus límites.
Algunas empresas tecnológicas han buscado otra fuente de conocimiento y han encontrado en los libros la solución.
A principios de 2026, The Washington Post reveló una de estas estrategias a partir de documentos judiciales relacionados con Anthropic, la empresa responsable del asistente de IA Claude.
La investigación sacó a la luz “Project Panama”, un proyecto secreto iniciado en 2024 para adquirir libros impresos a gran escala.
Los ejemplares se escaneaban y sus textos se incorporaban a los procesos de desarrollo de modelos de IA.
Para acelerar el proceso, millones de libros fueron cortados, digitalizados y después enviados a reciclar.
El procedimiento muestra un cambio importante en la forma de valorar el libro.
El objeto físico pierde importancia frente a su contenido.
El texto puede extraerse, convertirse en datos y utilizarse para alimentar modelos de inteligencia artificial.
Anthropic no es la única compañía interesada en acceder a grandes colecciones de libros.
En mayo de 2026, cinco grandes editoriales estadounidenses y el escritor Scott Turow demandaron a Meta y Mark Zuckerberg .
Los acusaron de utilizar millones de libros y artículos procedentes de repositorios piratas para entrenar a su modelo Llama.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.