Recuperó la vista gracias a una operación en la que la inteligencia artificial tuvo un rol central durante la cirugía
Un equipo de neurocirujanos británicos realizó con éxito la primera operación de tumor cerebral asistida por inteligencia artificial (IA) en tiempo real .
El paciente, Rhys Hibbert, un padre de dos hijos de 48 años y oriundo de Bedfordshire, corría el riesgo inminente de perder la vista por completo si no se intervenía de urgencia.
La histórica cirugía se llevó a cabo en el National Hospital for Neurology and Neurosurgery (NHNN) de Londres —el primer hospital neuroquirúrgico dedicado del mundo, fundado en 1859—, un escenario que el propio Hibbert consideró sumamente apropiado para este debut tecnológico.
Hibbert, quien hasta hace un año y medio era un hombre sano, comenzó a sufrir desmayos, fatiga extrema y una severa pérdida de visión periférica debido a un tumor no cancerígeno de 11 milímetros alojado en su glándula pituitaria .
Esta pequeña glándula se sitúa en la base del cráneo, muy cerca de las arterias carótidas —vitales para llevar sangre al cerebro— y de los nervios ópticos.
El margen de error en esta zona es milimétrico .
“Ir un milímetro desviado puede marcar una diferencia crítica”, explicaron las autoridades de salud, pudiendo provocar ceguera, un accidente cerebrovascular o la muerte.
De hecho, los métodos tradicionales conllevan un riesgo de entre el 25% y el 50% de no extraer el tumor por completo , y hasta un 2% de dañar un vaso sanguíneo mayor.
El copiloto digital en el quirófano Aquí es donde la inteligencia artificial demostró su verdadero potencial disruptivo.
Desarrollada por investigadores del University College London (UCL) y financiada por el Instituto Nacional de Investigación de Salud y Cuidado (NIHR) junto a Google, esta herramienta funciona de manera similar al “reconocimiento facial de los celulares, pero para la anatomía interna” .
A través de un endoscopio —una fina cámara— introducido por la nariz del paciente, la IA analizó la transmisión de video en vivo en una segunda pantalla dentro del quirófano .
El sistema rastreó los instrumentos quirúrgicos y marcó con códigos de colores las áreas donde se encontraban los vasos y nervios ocultos , indicando con precisión los lugares más seguros para extirpar el tumor.
La Dra.
Sophia Bano , profesora asociada de robótica e IA en la UCL y líder técnica del sistema, explicó a The Guardian el valor de este desarrollo: “ Al aprender de cientos de videos quirúrgicos, [el sistema] ha sido expuesto a una amplitud de ejemplos quirúrgicos que a un cirujano le tomaría muchos años encontrar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.