Caputo hace escuela: nadie desea ser preso de sus propias palabras
Luis “Toto” Caputo está preso de sus palabras.
“En economía no hay casualidad, es todo causalidad” dijo en mayo para defender “como una decisión política y no una imposición de los mercados” al superávit fiscal.
El eje virtuoso del programa económico para “recuperar la confianza de la gente.
Porque la política no es un negocio si no un servicio”.
Tres meses después, el optimismo expresado por el ministro de Economía para alcanzar esa meta parece infundado.
No solo frente al resultado de indicadores locales.
También ante el riesgo de ser desmentido por lo que puede convertirse en un incidente internacional.
Sobre todo si Nadia Beller ratifica que su expareja, Fernando Cerimedo, le confió información que involucra con hechos de corrupción en la Andis a Karina Milei, Martín y Eduardo “Lule” Menem.
El expropagandista de Javier Milei y hasta hace días asesor en Bolivia del presidente Rodrigo Paz está detenido y acusado de atentar contra la vida de Beller, que recibió cuatro disparos de dos sicarios.
Si confirma en la Justicia lo que adelantó a la prensa, Beller dañaría seriamente la credibilidad en las premisas de Caputo para la economía y la política.
No solo porque desnudaría semejanzas entre prácticas libertarias y los vicios de la casta que se comprometió a desterrar, también porque justificaría el reparo de los inversores que recelan de que Milei vaya a ser reelecto como él mismo augura .
Cristina (46,5 %) y Axel Kicillof (47,1 %) son los dirigentes con mejor imagen positiva en agosto para dos consultores vinculados al peronismo.
Javier Milei (39,5%) aparece cuarto, detrás de Patricia Bullrich (42,9 %).
La corrupción (27,4 %) supera al desempleo (25,5%) y a la inflación (9,5%), como el principal problema detectado por los consultados.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.