Cuáles son los riesgos de correr con déficit energético, según Harvard
Correr con un déficit calórico no solo perjudica el rendimiento: casi duplica el riesgo de sufrir una emergencia médica durante una maratón .
Esa es una de las conclusiones de un estudio liderado por la Universidad de Harvard a partir de los registros de más de 1.000 atletas que completaron la Maratón de Boston en el año 2022, según informó Mundo Deportivo .
Los investigadores buscaban determinar la relación entre la baja disponibilidad de energía —conocida como LEA , por sus siglas en inglés— y el desempeño de los corredores, así como los incidentes médicos registrados durante la carrera.
Los resultados encendieron las alarmas en la comunidad deportiva: más del 40 % de las mujeres y cerca del 18 % de los hombres que participaron en el estudio presentaron indicadores de esta condición.
Qué es este déficit energético y por qué preocupa a los especialistas Esta condición se produce cuando las calorías que una persona ingiere son inferiores a las que su cuerpo necesita para funcionar, ya sea por exceso de actividad física, por una alimentación insuficiente o por ambas causas al mismo tiempo.
En atletas, este desequilibrio energético repercute de forma directa sobre el rendimiento físico y la salud general.
Cuando el déficit se vuelve severo, la condición escala a lo que se denomina deficiencia relativa de energía en el deporte ( RED-S ).
El doctor José López Chicharro , especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte, explicó en declaraciones recogidas por Mundo Deportivo que la RED-S abarca efectos adversos en funciones corporales esenciales, incluyendo la regulación hormonal, la función cardiovascular o la síntesis de proteínas.
Advirtió que los deportes de resistencia, estéticos y de categorías de peso son los más expuestos.
El atletismo de fondo, el ciclismo, la gimnasia o el boxeo presentan mayor prevalencia de este desequilibrio y de RED-S , señaló, porque los atletas de esas disciplinas frecuentemente intentan reducir su peso para mejorar el rendimiento o alcanzar una imagen corporal determinada, aunque eso derive en consecuencias perjudiciales a largo plazo.
Los números del estudio: una brecha marcada entre géneros De los 1.030 corredores que participaron en la investigación, 546 eran mujeres y 484 eran hombres.
Los datos revelaron una diferencia notable entre ambos grupos: la prevalencia del déficit energético fue del 42,5 % en las mujeres —232 corredoras— frente al 17,6 % en los hombres , lo que equivale a 85 de los 484 participantes masculinos.
Según recogió el medio español, los atletas sin indicadores de LEA lograron tiempos de carrera significativamente mejores que quienes sí los presentaron.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.