La tragedia de una generación detrás del crimen de Elías
Si miramos la foto de Elías Vázquez, veremos el retrato de una tragedia profunda, pero silenciosa.
Elías tenía 23 años.
El lunes de la semana pasada volvía del gimnasio a su casa , en José C.
Paz, cuando dos motochorros lo asesinaron para robarle la moto.
Puede verse como otro hecho brutal de inseguridad urbana, uno más de los tantos que desgarran a familias del conurbano con frecuencia cotidiana.
Pero es mucho más que eso: es parte de un drama social que atraviesa a toda una generación.
Millones de jóvenes hoy viven con miedo y desasosiego en las periferias urbanas.
Se sienten indefensos, desprotegidos, expuestos a una fragilidad estructural que atraviesa todas las dimensiones de su vida.
Elías no vivía en una zona marginal, sino en un barrio de clase media trabajadora , donde todavía se sueña con salir adelante.
Él mismo la peleaba con esfuerzo.
Vendía teléfonos celulares, perfumes y ropa por internet.
Pero habitaba un entorno en el que las expectativas se han achicado dramáticamente: ya no preocupa tanto llegar a fin de mes como llegar a casa sano y salvo.
La idea de progreso, incluso, ha sido reemplazada por la de subsistencia.
El trabajo se piensa como algo frágil y transitorio, más asociado al rebusque que a la estabilidad y al futuro.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.